XI JINPING ASEGURA QUE CHINA Y EU TIENEN MARGEN DE COOPERACIÓN EN MATERIA DE IA
El presidente de China, Xi Jinping, afirmó que su país y Estados Unidos (EU) tienen amplio margen para cooperar en Inteligencia Artificial (IA), pese a la competencia tecnológica. Durante su encuentro con Donald Trump en la Casa Blanca, llamó a desarrollar esta tecnología en beneficio común, bajo control humano y orientada al bienestar de las personas.
Para Xi, la competencia tecnológica debe mantenerse dentro de límites que reduzcan riesgos y permitan la cooperación. Pidió una rivalidad saludable, sin buscar imponerse. “China y Estados Unidos no deben cruzar la línea del conflicto y la confrontación”.
La IA se convirtió así en uno de los asuntos centrales de la reunión, junto con el comercio, la seguridad y las tensiones geopolíticas. Washington y Beijing ya preparaban un diálogo bilateral sobre seguridad de la IA, con posibles mecanismos para intercambiar información y responder ante incidentes relacionados con esta tecnología.
Cordialidad en la Casa Blanca entre Donald Trump y Xi Jinping
Trump, por su parte, había señalado que la “superinteligencia”, término que utiliza para referirse a la IA, sería un tema clave de las conversaciones y sugirió que ni Estados Unidos ni China pretenden frenar su desarrollo.
La semana pasada, Dario Amodei, director de Anthropic, pidió a las empresas de IA frenar el desarrollo de nuevos sistemas ante riesgos y fallas de seguridad. Sam Altman, de OpenAI, y Elon Musk, de xAI, respaldaron la propuesta.
Además de la tecnología, Xi reclamó un trato justo para las empresas chinas en Estados Unidos y defendió mantener abiertos los canales económicos y diplomáticos.
Por otra parte, el mandatario estadounidense destacó el funcionamiento del Consejo de Comercio creado durante su visita a Beijing en mayo pasado y planteó ampliar el acceso de productos estadounidenses al mercado chino, particularmente para agricultores y ganaderos.
Taiwán también estuvo entre los temas prioritarios. Xi pidió a Washington rechazar la independencia de la isla, cuya soberanía reclama China. Ambos gobiernos buscan mantener canales de comunicación militar para prevenir posibles crisis y evitar que la competencia derive en confrontación.

