SIN LUZ, AGUA Y ENTRE ESCOMBROS, COLOMBIA ENFRENTA LA TRAGEDIA
El terremoto que sacudió a Colombia en las primeras horas de la mañana del lunes, dejó muerte y destrucción. Apenas un mes y medio después de los dos sismos que pusieron de rodillas a Venezuela, la tierra volvió a temblar en América Latina.
El movimiento fue tan violento que se sintió en toda la región, desde Ecuador hasta Panamá. Hubo pánico, pero, según las primeras estimaciones, no se registraron daños en la capital, donde los bomberos inspeccionaban barrio por barrio los numerosos edificios que sufrieron daños.
Los centros más afectados fueron Cali, Pereira, Armenia y Manizales, donde incluso se derrumbó la torre de la catedral. En conjunto, estas ciudades suman unos 3.5 millones de habitantes.
Allí, pocas horas después del violento sismo, ya se contabilizaban decenas de muertos y numerosos edificios reducidos a escombros, mientras los balances, actualizados hora a hora, continuaban aumentando.
Muchas personas siguen desaparecidas y atrapadas bajo los escombros, y los equipos de rescate trabajan contrarreloj para salvar vidas.
Horas de angustia se vivieron en Cali, donde se derrumbó el Hospital Universitario. En particular, el ala de pediatría y la unidad de cuidados intensivos quedaron convertidas en un cúmulo de escombros y se teme que numerosos niños hayan quedado atrapados bajo los restos.
También quedó destruida la Clínica Villa Salud, uno de los centros privados más conocidos de la ciudad, ubicada a pocos kilómetros del auditorio donde, apenas tres días antes, había asumido el cargo Abelardo de la Espriella. Esta emergencia natural representa la primera prueba que el dirigente debe afrontar en su nueva condición de presidente.
En las zonas más afectadas se registraron interrupciones en el suministro de gas, electricidad y agua. Las comunicaciones también afrontan serias dificultades: las autoridades pidieron a la población que informe sobre la situación a través de las redes sociales en lugar de utilizar los teléfonos celulares, para evitar la sobrecarga de las líneas.
La zona del epicentro del sismo de ayer es la misma donde ocurrieron algunos de los terremotos más devastadores de la historia de Colombia. En 1999, un terremoto de magnitud 6.2 golpeó la ciudad de Armenia, prácticamente en la misma latitud que el epicentro del sismo de ayer, aunque en la Cordillera Central.
Zona sísmica sobre tres placas tectónicas
La cordillera de los Andes es, en general, una zona de alta sismicidad. Colombia, en particular, está expuesta a un riesgo sísmico muy elevado, al ser uno de los pocos países del mundo donde convergen tres placas tectónicas: el continente se asienta sobre la placa sudamericana, las islas de Gorgona y Malpelo sobre la placa de Nazca, y las islas de San Andrés y Providencia sobre la placa del Caribe. El país registra un promedio de 50 mil terremotos al mes.
Alcalde anuncia toque de queda
El alcalde de la ciudad colombiana de Pereira, Mauricio Salazar, declaró un toque de queda para evitar saqueos tras el terremoto que sacudió buena parte del país y que deja un saldo devastador de muertos en varias regiones.
“Desde hoy a la seis de la tarde hemos decretado toque de queda hasta las cinco de la mañana para proteger el comercio de la ciudad. Este toque de queda será en el centro de Pereira, en la Comuna Universidad y en el subcentro Cuba”, manifestó el alcalde con la voz entrecortada.
A Salazar también se le quebró la voz cuando hizo un balance de las personas fallecidas en su ciudad, capital del departamento de Risaralda, uno de los cinco más afectados por el terremoto, junto con los de Valle del Cauca, Chocó, Caldas y Quindío.
El terremoto tuvo como epicentro la localidad de San José del Palmar en el departamento del Chocó, que limita por el este con Risaralda y con el Valle del Cauca, a una profundidad de 103 kilómetros, según el Servicio Geológico Colombiano (SGC).

