REAPARECE YOLANDA ANDRADE EN REDES SOCIALES: PIDE NO SER JUZGADA
Yolanda Andrade admitió que mucha gente que conoció su voz se impacta cuando la escucha hablar ahora, por lo que hizo un llamado a que antes de juzgar se informen sobre qué es la enfermedad de ELA, la cual le diagnosticaron hace unos meses.
La ELA (esclerosis lateral amiotrófica) es una enfermedad del sistema nervioso que daña y mata las células del cerebro y la médula espinal encargadas de mover los músculos. Esto causa debilidad en el cuerpo, pérdida de fuerza, y problemas para hablar, tragar y respirar.
La conductora no solo padece ELA, también Neuralgia del trigémino, un trastorno nervioso que provoca un dolor facial intenso y punzante similar a descargas eléctricas.
Yolanda está alejada de la vida pública
Yolanda, quien está alejada del ojo público, reapareció en sus redes para contar cómo se ha sentido, cómo ha sido vivir con la esclerosis lateral amiotrófica y para agradecer el cariño de la gente, público que ha estado cerca de ella desde que inició su carrera en 1991.
Yolanda contó que conoció a nuevos amigos que padecen la misma enfermedad que ella, jóvenes de 17 años o 18, que nunca han probado una droga o un cigarro.
Reflexionó sobre la ignorancia de la gente sobre la enfermedad que padece, dijo que no hay cosa más triste que ser ignorante:
«Ser ignorante es lo peor que te puede pasar, es como traer un letrero de pendejo en la cara y hay mucha gente así».
Por lo que hizo un llamado para que la gente se informe antes de hablar, y manteniendo el humor que la caracteriza, Yolanda recomendó:
«Nunca te juntes con alguien más pendejo que tú, eso me lo dijeron y nunca se me olvidó; lo pendejo se pega».
Agradece a sus amigos que han estado pendientes de ella
Aprovechó para agradecerle a todos sus amigos que han estado pendientes de ella, de su salud y de las dos enfermedades que agradeció a Dios tener, pues dijo, así le da tiempo para despedirse de sus seres queridos.
«Me da tiempo para despedirme», se sinceró.
Reconoció que es triste padecer esta enfermedad porque no tiene cura, aunque confesó que en varios aspectos sí ha visto mejoría, pero en otros no, y eso «pega duro».
Compartió que se la pasó muy bien en su reciente viaje a Mazatlán, donde vio a varias amigas y ejercitó sus músculos en una alberca, algo que tiene que seguir haciendo para que los músculos no se le atrofien.
Reiteró que son muy fuertes los dolores que sufre en el cuerpo, y no perdió la oportunidad para agradecerles a todos aquellos que han rezado por ella.
«Tanto amor de la gente muchísimas gracias a ti que no me conoces y qué has pensado en mí».

