LOS KNICKS SON CAMPEONES DE LA NBA TRAS SUPERAR A LOS SPURS EN EL JUEGO 5
Luego de 53 años, el basquetbol volvió a sonreírle a Nueva York y los Knicks, son los nuevos monarcas de la NBA tras superar a los Spurs de San Antonio en el quinto juego 94-90 para liquidar las Finales y cobrar venganza de las que perdieron en 1999, también ante la franquicia texana, de igual forma en cinco partidos y en la casa del rival, levantando por primera vez el trofeo Larry O’Brien, que llegó en 1984.
Jalen Brunson se alzó como la gran figura de la noche y escribió su nombre con letras doradas en la Gran Manzana, terminando con 45 puntos y cargando con el equipo en toda la Postemporada donde fueron dominantes, perdiendo solo dos partidos contra Atlanta en la primera ronda y uno contra San Antonio, con barridas a los 76ers y Cavaliers de por medio.
Para la franquicia, fundada en 1946, es su tercer título en la historia dentro de la liga, luego de los obtenidos en 1970 y 1973 con Phil Jackson y nuevamente están en el trono, además, cortando una sequía de 14 años para Nueva York en las cuatro grandes ligas de Estados Unidos: NBA, MLB, NFL y NHL, dándole a la ciudad que nunca duerme una razón para quedarse despiertos, luego de un letargo de más de medio siglo.
La noche en el Frost Bank Center estuvo dividida de la misma forma que el tercer y cuarto cotejo, gracias a los miles de aficionados neoyorquinos, leyendas de la organización como Patrick Ewing y celebridades que hicieron el viaje para presenciar la coronación y toda la noche se hicieron sentir con cada racha positiva de sus jugadores y en el apretado cierre que los hizo derramar lágrimas de alegría con la chicharra final.
Los Spurs, al igual que en los cuatro partidos previos, se hicieron de una temprana ventaja de doble dígito, siendo el segundo y tercer periodo los más fuertes, no obstante, el escenario volvió a quedar grande para el núcleo joven que comanda Mitch Johnson y le dejaron la puerta abierta a sus contrincantes para meterse al duelo.
En el último cuarto la inercia cambió de lleno a la banca visitante que borró una diferencia de diez puntos y tomó su tercer liderato de todo el partido y el primero desde los minutos iniciales, llevando el duelo a un apretado cierre en el que Dylan Harper falló dos tiros libres esenciales y Victor Wembanyama un triple para seguir con alguna posibilidad de la victoria.
Harper fue el hombre más destacado de la noche para los Spurs. Se mostró como un veterano a pesar de estar en su primer año en la liga, acabó con 25 puntos y mostró su capacidad en los minutos que estuvo en la duela, ganándose el derecho a estar en el clímax del partido y dejando la sensación de que el equipo estará en buenas manos.
Victor Wembanyama se apagó en la segunda mitad; acabó con 19 unidades y 14 rebotes, pero luego de ser una presencia intimidante en la pintura con cinco tapones en los primeros minutos, no repartió ninguno más y, como en gran parte de la serie, fue alejado de la pintura, su zona fuerte, por la defensa de los Knicks.
Con el tiempo en ceros, se acabó la sequía y surgieron las lágrimas de los jugadores que entraron de inmediato a la cancha para festejar con abrazos de sus compañeros, el cuerpo técnico y los familiares presentes para hacer una noche mágica que pasará a la historia del deporte en Nueva York, donde millones de personas no se perdieron por nada la victoria de su equipo y convirtió las calles de la Gran Manzana en un lugar de festejos masivos.

