EU INCLUYE NARCONÓMINA EN ACUSACIÓN CONTRA JEFES POLICÍACOS
El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusa a jefes policiacos y de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa de recibir sobornos de «Los Chapitos» para facilitar sus operaciones de tráfico de fentanilo y otras drogas al país vecino del norte.
Como prueba de ello, presentó ante la jueza Katherine Polk Failla una narconómina que incluye a «cientos» de agentes y mandos policiales que reciben pagos mensuales, entre ellos se encuentran Dámaso Castro Zaavedra, vicefiscal de Sinaloa; Marco Antonio Almanza Áviles, exjefe de la Policía de Investigación de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa; Alberto Jorge Contreras Núñez, alias «Cholo», actual jefe de la Policía de Investigación; José Antonio Dionisio Hipólito, alias «Tomado», excomandante de la Policía Estatal; Juan Valenzuela Millán, «Juanito», exjefe de la Policía de Culiacán.
Según la acusación, Castro Zaavedra, denominado en la lista como «Culiacán Regio», recibía sobornos por 200 mil pesos cada mes de un miembro de «Los Chapitos», conocido como el «jefe de plaza» de Culiacán, quien se encarga de supervisar las operaciones de tráfico de drogas de los hijos del capo Joaquín Guzmán Loera, en la capital sinaloense y su zona metropolitana.
«El jefe de plaza de Culiacán suele recibir de los líderes de los Chapitos, cada mes, una caja con una gran cantidad de dinero en efectivo, acompañada de una lista de funcionarios públicos corruptos y de la cantidad que se debe pagar a cada funcionario en concepto de sobornos ese mes».
La acusación refiere que Almanza Áviles y posteriormente su sucesor, Alberto Jorge Contreras Núñez, en la jefatura de la Policía de Investigación de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa, denominados «R1» en la «Narconómina de los Chapitos», recibían un soborno de alrededor de 300 mil pesos mensuales, mientras que a José Antonio Dionisio Hipólito, a «Tomado», excomandante de la Policía Estatal le daban 100 mil pesos.
«A cambio de estos sobornos habituales, los acusados y otros funcionarios corruptos han permitido a los Chapitos traficar con toneladas de narcóticos y cometer actos de violencia masiva con total impunidad», señala el documento.
Indica que a los agentes y jefes policiacos, que reciben sobornos, se les ordenaba no realizar detenciones de integrantes de la facción de «Los Chapitos» y de facilitar el paso seguro por México de enormes cargamentos de drogas, entre ellas fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina.
Destaca que entre 2023 y 2024, el exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Gerardo Sánchez Mérida, aceptó más de 100 mil dólares estadounidenses en sobornos mensuales en efectivo de «Los Chapitos», a cambio de no interferir en las operaciones de tráfico de drogas de los hijos de «El Chapo» Guzmán y no realizar detenciones de sus miembros.
«Les dio notificación previa de las próximas operaciones de las autoridades del orden público, incluyendo notificación previa de redadas en laboratorios de drogas. En 2023, o alrededor de ese año, por ejemplo, SÁNCHEZ advirtió a ‘Los Chapitos’ con antelación de al menos 10 redadas a laboratorios de drogas, lo que permitió a ‘Los Chapitos’ evacuar al personal y las drogas de los laboratorios antes de que la policía pudiera incautar los materiales o realizar detenciones de miembros de ‘Los Chapitos'».

