CON MISA, HONRAN Y RECUERDAN A 32 VÍCTIMAS A UN AÑO DE LA EXPLOSIÓN EN LA CONCORDIA
Bajo el Puente de la Concordia se ofreció una misa en memoria de las 32 personas que perdieron la vida y de las decenas de heridos por el accidente de una pipa de gas ocurrido el 10 de septiembre del 2025.
Familiares, amigos y vecinos de las víctimas y de los sobrevivientes llegaron al sitio donde se presentó el siniestro para honrar su memoria.
Algunos lo hicieron con coronas, flores y con fotografías del ser que perdieron.
El sacerdote, con sotana púrpura, ofició frente a una mesa sencilla cubierta con mantel blanco.
Flores blancas y una pequeña imagen religiosa adornaban el altar. Dirigió a los presentes palabras de consuelo. Afirmó que quienes murieron no se han ido. «Ahora están con Dios y habitan el paraíso».
Nombró uno a uno a varios de los fallecidos por el percance y elevó una plegaria por su eterno descanso.
Los deudos escucharon en silencio. Algunos mantenían la mirada baja; otros apretaban pañuelos o se tomaban de la mano.
En sus rostros se reflejaba un dolor contenido, una ausencia que pesaba en cada gesto.
Varios alzaron la voz para denunciar la ausencia de autoridades en el sitio. Esa falta de presencia, dijeron, evidencia una indiferencia hacia el sufrimiento de las familias.
Antes de la ceremonia religiosa llevaron sillas plegables y un equipo de sonido.
No hubo gritos ni consignas. Solo el peso de la pérdida compartida y la necesidad de recordar juntos a quienes ya no están.
La tristeza impregnó el memorial colectivo. Al final de la misa se escucharon aplausos.
Elementos de los servicios de emergencia tomaron la palabra y pronunciaron, uno por uno, los nombres de quienes perdieron la vida en el accidente.
Quisieron honrar su memoria
Los deudos recibieron cada nombre en silencio. Algunos bajaron la cabeza; otros cerraron los ojos. El dolor se hizo más presente en ese instante final, cuando la lista de ausentes se escuchó en las bocinas.
También, recordaron a los que murieron y no fueron identificados, los que estaban en situación de calle. Todos merecen vivir en el corazón de sus seres queridos, expresaron.

