COLECCIÓN GELMAN IRÁ A ESPAÑA Y VOLVERÁ EN 2028
La Colección Gelman, uno de los acervos privados más importantes del arte mexicano del siglo XX, volverá a exhibirse en México en 2028 en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (MARCO), informó la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, durante la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
El anuncio ocurre a dos semanas de que concluya la exposición temporal de la colección en el Museo de Arte Moderno (MAM), programada para el 19 de julio, antes de su traslado a España, donde será gestionada por la Fundación Banco Santander como parte de un convenio de difusión internacional. Según la funcionaria, la salida del país será temporal y se ajusta a la legislación aduanera mexicana, que permite la exportación temporal de bienes culturales bajo supervisión de las autoridades competentes.
Curiel de Icaza también aclaró que el litigio relacionado con el cuadro “Autorretrato con medallón”, de Frida Kahlo, actualmente en revisión por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, es un asunto distinto al de la Colección Gelman y refleja la decisión del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) de negar su exportación definitiva. “En ambos casos estamos cumpliendo con la protección y con la vocación de la preservación”, afirmó.
Una colección emblemática
Reunida entre las décadas de 1940 y 1990 por los coleccionistas Jacques y Natasha Gelman, la colección está integrada por alrededor de 160 obras de algunos de los artistas más representativos del arte moderno mexicano, entre ellos Frida Kahlo, Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco, María Izquierdo, Rufino Tamayo, Carlos Mérida, Gunther Gerzso, Francisco Toledo, así como fotografías de Manuel y Lola Álvarez Bravo, Tina Modotti, Graciela Iturbide y Gabriel Figueroa. El conjunto destaca especialmente por reunir 18 obras de Frida Kahlo, consideradas entre las más relevantes en manos privadas.
Tras la muerte de los Gelman, el acervo pasó por un largo periodo de disputas legales y cambios de administración. Actualmente pertenece a la familia Zambrano, coleccionistas mexicanos que firmaron un acuerdo de gestión con la Fundación Banco Santander para su conservación, investigación y exhibición internacional, sin que ello implique un cambio de propiedad ni una venta de las obras, según han reiterado tanto la fundación como el Gobierno de México.
El origen de la polémica
El convenio anunciado a principios de este año provocó una amplia discusión entre especialistas, artistas e historiadores del arte, quienes cuestionaron la falta de información pública sobre los términos del acuerdo y el futuro de un conjunto considerado fundamental para el patrimonio artístico mexicano. Aunque el INBAL ha señalado que las obras permanecen bajo supervisión del Estado y que las 30 piezas con declaratoria de Monumento Artístico cuentan con protección especial, diversos integrantes de la comunidad cultural solicitaron hacer públicos los permisos, dictámenes técnicos y alcances jurídicos del convenio.
En respuesta a las críticas, la Fundación Banco Santander aclaró que únicamente asumirá funciones de gestión, conservación, investigación y organización de exhibiciones internacionales, y aseguró que respetará en todo momento la legislación mexicana. Asimismo, precisó que el convenio contempla el regreso de la colección a México en 2028, sin modificar la propiedad de las obras.

