CHIVAS RESCATA EL EMPATE ANTE PUEBLA CON UNA GENIALIDAD DE ROBERTO ALVARADO
Chivas logró rescatar un empate 1-1 ante Puebla en el Estadio Cuauhtémoc, en un partido donde la falta de contundencia volvió a ser un factor determinante para el conjunto rojiblanco. A pesar de dominar gran parte del encuentro, el Guadalajara tuvo que recurrir a una genialidad de Roberto Alvarado para evitar la derrota.
Desde los primeros minutos, Chivas se adueñó del balón y del ritmo del partido, generando constantes llegadas al área rival. Sin embargo, la historia volvió a repetirse: el equipo tapatío mostró buenas intenciones en ofensiva, pero careció de precisión en el último toque.
La primera oportunidad clara llegó tras un disparo de media distancia de Brian Gutiérrez, que fue rechazado por el arquero Daniel Gutiérrez. El rebote quedó para Armando “Hormiga” González, quien intentó rematar de palomita, aunque nuevamente el guardameta poblano apareció con una gran atajada para mantener el cero.
Poco después, Chivas volvió a acercarse. Dentro del área, González ganó la posición a Juan Pablo Vargas y sacó un disparo que, tras un desvío, terminó impactando en el poste, dejando escapar una oportunidad clara para abrir el marcador.
Puebla golpea primero pese al dominio rojiblanco
Cuando mejor jugaba el Guadalajara, Puebla aprovechó una de las pocas ocasiones que generó en ataque. Emiliano Gómez ingresó al área y sacó un disparo cruzado que Raúl Rangel no pudo contener, dejando el balón a disposición de Eduardo Mustre, quien empujó el esférico para colocar el 1-0.
El tanto obligó a Chivas a adelantar líneas antes del descanso, pero la defensa poblana mantuvo el orden y consiguió irse al medio tiempo con la ventaja.
Alvarado aparece con un golazo para rescatar al Rebaño
Para la segunda mitad, el Guadalajara regresó con mayor intensidad y los ajustes realizados surtieron efecto. El conjunto rojiblanco comenzó a generar nuevamente peligro y Roberto Alvarado fue el primero en avisar con un potente disparo de volea que se estrelló en el ángulo.
La insistencia finalmente tuvo recompensa. En una jugada trabajada, Alvarado ingresó al área y, con una gran definición, colocó el balón en el ángulo para vencer a Daniel Gutiérrez y firmar el empate con un auténtico golazo.
El tanto encendió al equipo y a la afición rojiblanca presente en el Estadio Cuauhtémoc, que impulsó al Guadalajara en la búsqueda de la remontada.
La lluvia frenó el cierre del partido
Sin embargo, una intensa lluvia modificó las condiciones del encuentro. El terreno de juego se volvió pesado y resbaloso, provocando errores e imprecisiones que redujeron el ritmo del partido.
Chivas mantuvo la intención ofensiva en los minutos finales, pero las condiciones de la cancha impidieron que pudiera encontrar el gol de la victoria.
De esta manera, el Guadalajara se llevó un empate con sensaciones encontradas: mostró dominio, reacción y capacidad ofensiva, pero nuevamente quedó pendiente la contundencia para transformar sus oportunidades en tres puntos.

