ASÍ ES LA PRIMERA EDICIÓN DE «CUMBRES BORRASCOSAS» QUE SUBASTARÁN
Una inusual copia de la primera edición de «Cumbres Borrascosas», la emblemática novela de Emily Brontë, será puesta a subasta por primera vez en más de 100 años. La noticia llega justo cuando la historia de amor y tragedia vuelve a captar la atención del público gracias a una nueva adaptación cinematográfica.
La casa de subastas Christie’s anunció que el ejemplar, que conserva la encuadernación original de tela del editor y presenta varios errores ortográficos, no había salido al mercado desde 1908. De la primera edición de la obra apenas se imprimieron alrededor de 250 copias, y esta en particular ha permanecido resguardada en una biblioteca privada desde poco después de su publicación en 1847.
«La gran mayoría de los ejemplares que sobreviven fueron reencuadernados para coleccionistas o bibliotecas, lo que significa que los ejemplos con la tela original ahora son extremadamente escasos», explicó Mark Wiltshire, especialista en libros y manuscritos de Christie’s.
Se venderá junto con un ejemplar de «Agnes Grey», de la hermana Anne Brontë, y se espera que alcance entre 400 mil y 600 mil libras (540 mil y 800 mil dólares) en una subasta en Londres el 30 de junio. Ambos libros llevan los seudónimos masculinos que las hermanas adoptaron para poder publicar: Ellis Bell para Emily y Acton Bell para Anne.
«Cumbres Borrascosas» se llevó a publicación con prisa tras el éxito de «Jane Eyre», de Charlotte Brontë, y la primera edición es famosa por sus errores tipográficos, entre ellos —señaló Wiltshire— la ocasional falta de ortografía en la palabra «heights».
La reciente película de Emerald Fennell, con Margot Robbie y Jacob Elordi como la pareja dispareja Cathy y Heathcliff, es la obra más reciente inspirada en —y que se toma libertades con— el sombrío relato gótico de Brontë.
“Cumbres borrascosas” se ha convertido en un referente cultural
La novela escandalizó a algunos críticos cuando se publicó; uno de ellos, en 1848, denunció su «depravación vulgar y horrores antinaturales».
Desde entonces, indicó Wiltshire, ha «trascendido la literatura para convertirse en un referente cultural», e inspiró arte, música —en particular la canción pop-operística de 1978 de Kate Bush— y múltiples adaptaciones cinematográficas.
«Sigue siendo una obra a la que los artistas regresan una y otra vez por su fuerza emocional, su atmósfera y su intensidad psicológica, lo que asegura su lugar no sólo en la historia literaria, sino también en el imaginario cultural más amplio», afirmó Wiltshire.

