APRUEBAN LEY QUE PROHÍBE LA APOLOGÍA DEL DELITO EN ESPECTÁCULOS Y ESCUELAS
El Congreso de la Ciudad de México aprobó en el pleno una reforma para prohibir la apología del delito en espectáculos públicos. Las y los legisladores respaldaron por unanimidad modificaciones a la Ley para la Celebración de Espectáculos Públicos capitalina, con el fin de que los responsables de los recintos eviten cualquier manifestación que promueva o glorifique actividades delictivas durante los eventos.
Del mismo modo, se avalaron cambios a la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes para garantizar que en los planteles educativos no se difundan, promuevan, ejecuten, transmitan ni publiquen contenidos que hagan apología del delito o fomenten conductas contrarias al orden jurídico y a la cultura de paz.
Al fundamentar el dictamen, la diputada Elizabeth Mateos dejó claro que no buscan la censura, sino fortalecer acciones preventivas, educativas y culturales que contribuyan a la construcción de una cultura de paz.
«El sentido del presente dictamen es desincentivar la apología del delito y contribuir a la protección integral de nuestras niñas, niños y adolescentes», aseveró.
Al respecto, la diputada del PAN Laura Álvarez subrayó que el objetivo de esta propuesta es prohibir la difusión de contenidos que hicieran apología del delito, particularmente del uso de narcocorridos y expresiones vinculadas con la narcocultura en eventos pensados para menores de edad.
«La violencia que vive el país solo puede superarse si todos nos comprometemos claramente a combatir la narcocultura, a combatir la idea de que la vida de los criminales es lujosa y envidiable. Como autoridades, es inaceptable que, en espectáculos infantiles, lejos de exponerlos a entornos de paz, promovamos la cultura de la violencia. Los narcocorridos son narrativas que glorifican la violencia, que convierten al crimen en aspiración y que presentan a figuras del narcotráfico como modelos de éxito, poder y reconocimiento social», alertó.
En este sentido, precisó que existe la libertad de expresión, pero también debe existir una responsabilidad pública elemental de no convertir la violencia y el crimen organizado en referentes aspiracionales para las y los jóvenes.
«Las niñas, niños y adolescentes se encuentran en etapas particularmente sensibles para la formación de valores, identidad y referentes sociales. La exposición reiterada a mensajes que glorifican la ilegalidad y la violencia tiene consecuencias en la manera en que se construyen percepciones sobre el poder, el éxito y la convivencia social. Este dictamen pone en el centro el interés superior de la niñez», aseguró.
El dictamen fue votado por unanimidad y turnado a la Jefatura de Gobierno para su publicación en la Gaceta Oficial.

