VAN GOGH VA AL PSIQUIATRA

Destacadas obras como La noche estrellada o el Trigal con cuervos, se desarrollaron en contextos poco usuales: la primera dentro de un hospital psiquiátrico; y la segunda antes de su presunto suicidio.

Bipolaridad, epilepsia, problemas de identidad e incluso un cromatismo que rayaba en la genialidad son algunos de los diagnósticos que psiquiatras y psicoanalistas han dado a lo largo de los años una de las mentes más innovadoras y atormentadas de la historia del arte.

Referente bipolar

Cada 30 de marzo es conmemorado el Día Mundial del Trastorno Bipolar, debido a que es el natalicio de Van Gogh, cuyo diagnóstico maníaco depresivo fue póstumamente realizado y es el trastorno más referido para describir al pintor, aunque también hay quienes apuntan a la esquizofrenia, como el psicopatólogo, Karl Jaspers, basado en su método biográfico.

El trastorno bipolar es una enfermedad mental que produce cambios de temperamento, que van desde una terrible depresión, a un alto nivel de euforia y creatividad. Lo que explicaría sus días de intenso trabajo pictórico y sus sucesivos bajones emocionales.

Combinaciones inapropiadas

El psicofarmacólogo, Édouard Zarifian, ha asegurado que la epilepsia fue frecuente en la familia Van Gogh, predisposición que combinada con la desnutrición y alcoholismo que padeció el pintor, resultó en crisis psicóticas, así como conductas impulsivas y erráticas, a las que les sucedían lagunas mentales.

Caso de psicoanálisis

Por su parte, el psicoanalista, Jean-Pierre Winter, indica problemas de personalidad en el artista, debido a que compartió el nombre ‘Vincent’ con su tío y abuelo, cuyas figuras ejercían una fuerte influencia y expectativas en los miembros de la familia. Y por si eso no fuera suficiente presión, Vincent también era el nombre de su hermano muerto al nacer, justamente un 30 de marzo de 1852, ¡un año exacto! antes del nacimiento del pintor holandes, quien debió celebrar su cumpleaños en el aniversario luctuoso del primogénito enterrado en el jardín.

Sinestésico

En sus cartas, Vincent Van Gogh escribía que los sonidos tenían colores y que colores, como el amarillo o el azul, acariciaban sus sentidos. Después del análisis a sus textos y pinturas. La Asociación Americana de Sinestesia (ASA), aseguró encontrar una suerte de respuestas sensoriales que experimentan las personas que pueden asociar sonidos con colores: cromestesia.

En 1885, Van Gogh dijo que su experiencia de tocar el piano era sobrecogedora, pues cada nota evocaba un color. La respuesta del profesor, lejos del asombro, fue echarlo del centro tras declarar que “estaba loco”.

La compilación de cartas a su hermano, así como su obra, Theo, son la base de interpretaciones de su vida, así como de estudios psicológicos y psiquiátricos para establecer qué patología habría orillado al suicidio a este artista irrepetible.