TRES HORAS DE TENSIÓN: ASÍ RESCATARON A UN CABALLO ATRAPADO EN MONTERREY
Un caballo atorado en las rejas de una alcantarilla movilizó este sábado a elementos de Protección Civil de Nuevo León, luego de un reporte ciudadano en el sur de Monterrey.
Hechos registrados en la colonia Francisco Villa
El incidente ocurrió en el cruce de las calles Raúl Caballero y Gildardo Magaña, en la colonia Francisco Villa, donde el animal quedó atrapado al introducir su extremidad posterior izquierda entre la rejilla de una alcantarilla.
De acuerdo con el reporte, el caballo —de aproximadamente seis años de edad— permaneció alrededor de tres horas en el lugar, mientras los rescatistas realizaban labores para poder liberarlo.

Maniobras de rescate y cierre vial
Para lograr el rescate fue necesario el uso de herramienta hidráulica y de corte, lo que obligó a las autoridades a cerrar temporalmente la vialidad durante las maniobras, con el fin de salvaguardar tanto al animal como al personal operativo.
Estado de salud del animal
Como resultado del incidente, el ejemplar presentó heridas lacerantes e inflamación en la zona afectada. Tras ser liberado, la Secretaría de Medio Ambiente se hizo cargo del caballo para su atención y resguardo.
De acuerdo con información de la Secretaría de Medio Ambiente de Nuevo León y reportes previos de Protección Civil estatal, este tipo de situaciones se atienden conforme a los protocolos de bienestar animal establecidos en la Ley de Protección y Bienestar Animal para la Sustentabilidad del Estado de Nuevo León.
Dicha legislación faculta a la autoridad ambiental a asegurar y resguardar animales que sufran maltrato, abandono o accidentes en la vía pública.
Cifras oficiales sobre rescate de animales
Datos difundidos por Protección Civil indican que, tan solo en el área metropolitana de Monterrey, se realizan en promedio entre 120 y 150 rescates de animales al año, incluyendo equinos, principalmente en colonias periféricas donde aún se utilizan para carga o tracción.
Tras estos eventos, los animales suelen ser evaluados por médicos veterinarios, quienes determinan su estado de salud y, en su caso, su traslado a centros de resguardo o rehabilitación.

