RUSIA Y UCRANIA PIDEN AL CONSEJO DE SEGURIDAD DE LA ONU REUNIONES SOBRE MASACRE EN BUCHA

Los gobiernos de Rusia y Ucrania pidieron el domingo, por separado, reuniones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para este lunes y martes, con el fin de abordar los supuestos crímenes de guerra cometidos en la ciudad de Bucha.

El Kremlin acusó de la masacre a “una provocación” del Ejército ucraniano, al tiempo que señaló a Kiev de intentar “interrumpir” las conversaciones de paz.

La ministra del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zajarova, señaló através de su cuenta en Telegram que “Rusia ha pedido una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU en conexión con la provocación del Ejército de Ucrania y radicales en la ciudad de Bucha”.

“El significado del crimen del régimen de Kiev es interrumpir las negociaciones de paz y el aumento de la violencia”, dijo, horas después de resaltar en una entrevista concedida a la cadena de televisión rusa Rossiya 1 que el hecho de que las condenas occidentales “fueran publicadas minutos después de que se publicaran los materiales no deja dudas sobre quién ordenó esta historia”.

“Jefes de Estado, ministros de Exteriores, figuras públicas y expolíticos hicieron declaraciones a partir de vídeos de un minuto, incluso de menos, y unas pocas fotografías”, afirmó, según la agencia rusa de noticias Interfax. “Estaban dispuestos a acusar por todo. Los expertos no han trabajado, no recibieron información para aclarar lo que ha pasado, pero ya se realizaron declaraciones políticas”, denunció.

El Ministerio de Defensa ruso negó el domingo que sus fuerzas hayan cometido crímenes de guerra durante su ocupación de la ciudad de Bucha, cerca de la capital, Kiev, y convertida ahora en el escenario de una posible investigación internacional tras la aparición de imágenes que muestran a civiles ejecutados en sus calles.

Por su parte, el embajador de Ucrania en la ONU, Sergiy Kyslytsya, anunció que pidió el martes una reunión del Consejo de Seguridad para abordar el hecho y señaló que cualquier explicación que dé Rusia ante el organismo “estará escrita con la sangre de los masacrados en Bucha”.

Aseguró que el embajador ruso ante la ONU, Vasili Nebenzia debe “releer los archivos de Nuremberg sobre los diplomáticos nazis y renunciar”.

Mientras, tanto, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, solicitó a última hora del domingo el fin de los “crímenes de guerra” rusos tras la masacre de civiles en Bucha.

“El mundo ya ha visto muchos crímenes de guerra. En diferentes épocas. En diferentes continentes. Pero es hora de hacer todo lo posible para que los crímenes de guerra de los militares rusos sean la última manifestación de tal maldad en la tierra”, subrayó Zelenski en su discurso nocturno diario, publicado en la página web oficial de la presidencia.

Así, hizo hincapié en que los “asesinos, torturadores, violadores y saqueadores que se llaman a sí mismos el Ejército. Sólo merecen la muerte después de lo que hicieron”, dijo.

En este sentido, explicó que ha aprobado la decisión de crear un mecanismo especial de justicia en Ucrania para la investigación y el examen judicial de todos los crímenes. “Todos los culpables de tales crímenes serán incluidos en un libro especial de torturadores, serán encontrados y castigados”, advirtió.

También aseguró que “los crímenes de guerra en Bucha y otras ciudades durante la ocupación rusa también serán considerados por el Consejo de Seguridad de la ONU el martes”.

Estados Unidos, la Unión Europea o Reino Unido condenaron ya estas muertes y adelantaron que preparan nuevas sanciones contra Rusia en respuesta a estas acciones consideradas por Ucrania como un “genocidio”.

Por su parte, el secretario general de la ONU, Antònio Guterres, mostró su “conmoción” y pidió una investigación independiente sobre lo ocurrido.