RAYADOS CONGELA AL AMERICANISMO Y SE METE A SEMIFINALES
En el Estadio de Ciudad de los Deportes ya se descorchaban gargantas, ya se abrazaban los incrédulos y ya se coreaban los primeros acordes de “Mi mayor anhelo” de la Banda MS. Todo estaba listo para la fiesta del América. Todo, menos el final. Porque el futbol, caprichoso y cruel, decidió que el pase a Semifinales del Apertura 2025 llevaría sello regiomontano. Y lo hizo con un golpe de puño al corazón azulcrema: un cabezazo agónico de Germán Berterame al 93’, cuando el reloj ya marcaba la hora destinada y los americanistas, en la tribuna y en todo el país, habían celebrado antes de tiempo.
Rayados perdió 2-1 en la Vuelta, pero ganó el global por 3-2 gracias a una eliminatoria hecha de resistencia, sudor y carácter. El cuadro dirigido por Domenec Torrent sobrevivió al vendaval capitalino y escribió uno de esos episodios que en Monterrey se narrarán por años: la noche en que silenciaron un estadio entero.
El partido, intenso de principio a fin, borró el letargo que América mostró en la Ida. Alejandro Zendejas encendió las esperanzas al 30’ con un zurdazo que devolvió el alma a la grada. Y al 59’, Raúl Zúñiga, encendido, metió el segundo que alimentó las ilusiones de una remontada heroica. Para ese momento, los locales jugaban con el impulso de un equipo que por fin encontraba su versión más feroz.
Rayados sufría, pero no rompía. Incluso cuando Jorge “Corcho” Rodríguez vio la roja al 84’, el cuadro regio no se descompuso. Resistió con uñas, dientes y corazón, esperando una última oportunidad. Y el futbol se la concedió.
Pero llegó el minuto 93. Un centro que parecía rutinario. Una marca endeble de Kevin Álvarez. Y Berterame, suspendido en el aire, conectó un cabezazo que detuvo el tiempo. El balón viajó lento, eterno, inevitable, hasta besar la red, pasando por en medio de las manos de Malagón. El silencio fue inmediato. Las manos en la cabeza, masivas. Las notas de Banda MS, mutiladas en seco. La celebración, disuelta.
Del otro lado, Rayados corrió a abrazar a su héroe. En la banca, el técnico español liberó el alma en un grito que llevaba meses guardado. Monterrey había hecho la hombrada. El silbante César Arturo Ramos también tuvo su noche: firme, sin dejarse intimidar por los reclamos de André Jardiné, quien reclamó cuanto pudo sin bases sólidas.
Así, Rayados se convirtió en el primer semifinalista del Apertura 2025, dueño de la noche más dramática que ha vivido esta Liguilla que comenzó con tambor batiente. Monterrey avanza con la fuerza de quien sabe sufrir y golpear al final.
Falta conocer a su rival, pero no hay duda de que Rayados será un equipo duro de vencer, su calidad en el plantel, sus individualidades y su liderazgo en la zaga, lo hacen un rival importante.

