¿QUIÉN FUE EL OTRO PORTERO MEXICANO QUE ATAJÓ UN PENAL EN UN MUNDIAL?

Tuvieron que pasar 92 años para que un portero mexicano volviera a atajar un penal en una Copa del Mundo.

Al último en hacerlo todos lo conocen: se llama Guillermo Ochoa y se dio el lujo de atajarle una pena máxima a Robert Lewandowski, pero el primero es una vieja gloria del deporte jalisciense al que los años lo han sumido en el anonimato.

Su nombre fue Óscar Bonfiglio Martínez, y aunque nació en Sonora pasó a la historia –entre otras cosas- por convertirse en el primer representante de Jalisco en unos Juegos Olímpicos (Ámsterdam 1928).

De hecho Bonfiglio fue el portero de las primeras veces, ya que así como fue el primer representante de dicha entidad en una justa veraniega, también fue el primer portero mexicano en recibir un gol en la historia de las Copas del Mundo.

Aquello tuvo lugar en la edición mundialista de Uruguay 1930, misma en donde la meta de Martínez fue vencida por el francés Lucien Laurent, quien marcó el primer gol de este torneo en un partido que al final terminó con marcador de 4-1 en favor de los galos sobre el equipo tricolor.

Los resultados de aquella primera Copa del Mundo no fueron los mejores para México, ya que además de la derrota contra Francia, el “Tri” también perdió contra Chile y Argentina.

Con todo esto en contra, quizá el momento más dulce de nuestra selección en ese torneo fue el penalti que Bonfiglio le atajó al equipo argentino, mismo que le valió el reconocimiento de figuras como Carlos Gardel, el mítico intérprete de tango que incluso bajó al vestidor para felicitarlo.

Por aquellos años atajar un penal era considerado una proeza mayor, y según lo han recordado los descendientes de este cancerbero, Gardel estaba interesado en premiar al mexicano con un regalo, y éste aprovechó la oportunidad para pedirle al artista que lo complaciera con la interpretación de la letra de “El día que me quieras”

A 92 años de distancia de aquel momento Gardel ya no tuvo la oportunidad de cantarle a Guillermo Ochoa por atajar un penal, pero todo un país se ha rendido ante este guardameta que ya es, cueste o no aceptarlo, el mejor portero mexicano en la historia de las Copas del Mundo.