POLICÍAS COMUNITARIOS DE GUERRERO ARMARÁN A OTROS 70 NIÑOS

Alrededor de 400 habitantes y 100 policías comunitarios marcharon en la comunidad de Ayahualtempa, Guerrero, para exigir que la policía municipal de José Joaquín de Herrera salga de sus comunidades, porque aseguran que están vinculados con el grupo delictivos de Los Ardillos.

Los pobladores acusan que los policías desaparecieron a un policía comunitario el pasado mes de diciembre bajo las órdenes de Los Ardillos, grupo que aseguran los ha atacado diversas ocasiones en los últimos dos años.

 Llevamos dos años que estamos acorralados por el grupo delictivo que opera en este municipio, por esa razón, las cuatro comunidades exigimos justicia al Gobierno federal y estatal», afirmó Luis Morales, líder comunitario.

Los policías comunitarios salieron a marchar con armas de bajo calibre, principalmente escopetas y pistolas, y aunque estaba contemplada la participación de niños armados, las autoridades locales decidieron esperar tras recibir la promesa de atención del Gobierno federal.

Sin embargo, emplazaron a que en ocho días haya por lo menos la instalación de mesas de diálogo.

 Pues nos vamos a levantar en armas niños y niñas y señoras, ya lo tenemos pensado, pero les dimos ocho días, y si en ocho días no hay nada, no hay un diálogo con las autoridades como el consejo, la coordinación y los comisarios, entonces armaríamos a los niños, en este 2022 armaríamos 70 niños», dijo Luis Morales, líder comunitario.

En la cancha de la comunidad fueron presentados los niños que se armarían, todos hijos de policías comunitarios.

Esta agrupación de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias Pueblos Fundadores (CRAC-PF) fue la primera que presentó a niños armados como policías ciudadanos y en dos años han incorporado a 52 menores.