MUJERES AVANZAN, PERO EN IGUALDAD Y JUSTICIA POR VIOLENCIA PERSISTE REZAGO
En los últimos cien años, la vida de las mujeres mexicanas se transformó de manera profunda. De un contexto marcado por altos niveles de analfabetismo y exclusión de la vida pública, el país transitó hacia un panorama en el que las mujeres son mayoría en la educación superior, cuentan con representación paritaria en el Poder Legislativo y han conquistado derechos fundamentales como el voto y el acceso a la salud. Sin embargo, los avances en educación y política no se han reflejado con la misma magnitud en su participación económica ni en la igualdad de condiciones laborales.
El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) documentó esta evolución a través de doce series históricas que permiten dimensionar los cambios en la vida de las mujeres mexicanas durante las últimas diez décadas. Los datos muestran que, si bien la escolaridad femenina representa uno de los mayores logros del último siglo, persisten brechas significativas en el mercado laboral y en el acceso a la justicia frente a la violencia.
A principios del siglo XX, cerca de 78% de las mujeres eran analfabetas. Hoy representan 53% de la matrícula universitaria en México. Entre 1970 y 1980, la matrícula femenina en educación superior se multiplicó por seis, un salto que implicó superar barreras estructurales como el embarazo adolescente y la falta de acceso a servicios básicos. Este avance abrió la puerta a nuevas oportunidades, aunque aún persisten disparidades en la elección de carreras: las mujeres se concentran en áreas vinculadas al cuidado, la docencia y los servicios, mientras los hombres predominan en ingenierías y ciencias computacionales, campos con mayor demanda y mejores ingresos.

