LUKA DONCIC, EL GRAN BALUARTE DE LOS LAKERS
Hace poco más de un año, los Lakers de Los Ángeles y los Mavericks de Dallas tomaron al mundo por sorpresa y una madrugada cambiaron a Luka Doncic por Anthony Davis. Ahora el esloveno está encontrando su mejor versión desde que llegó a California y luce como el heredero del púrpura y dorado que la afición esperaba para la era post LeBron James.
La quinteta angelina está pasando por su mejor momento de la temporada hilando nueve victorias -racha que se vio interrumpida este lunes por Detroit al caer 113-110-, después de muchas dudas en el funcionamiento y la química dentro del vestuario dirigido por J.J. Reddick.
No obstante, los números de Doncic lo han revivido en la conversación de Jugador Más Valioso, premio del que es candidato permanente prácticamente desde que llegó a la liga, pero que se le ha negado hasta ahora para añadir a un currículum que ya presume el de Novato del Año, cinco Primeros Equipos de la NBA, seis apariciones al Juego de Estrellas y un JMV de las Finales de Conferencia Oeste.
En la temporada, Doncic lidera la liga en puntos con 33 por noche y está encaminado al segundo título anotador de su carrera, pero en esta seguidilla positiva de la quinteta angelina, sus números han explotado con 39 unidades por partido, con 7 asistencias y 8 tablas, registrando un par de triples dobles en el camino, además de un partido de 60 puntos contra Miami, menos de 24 horas después de anotarle 40 a Houston.
El armador europeo decidió encenderse en un momento clave. Los Lakers cerraron febrero con tres derrotas en los últimos cuatro partidos del mes y el play-in se acercaba junto con una crisis total de juego. Hoy se ubican en la tercera posición y están cerca de ratificar el pase directo a los playoffs -con una decena de partidos aún en el calendario-, con un estilo de juego más definido y el momento trasladado no solo a uno, sino a todo el plantel que ha cumplido en diferentes roles.
Tan crucial ha sido esta parte de la campaña que abarcó juegos contra los Nuggets y dos contra los Rockets, sus más cercanos perseguidores en la clasificación junto a los Timberwolves, trío de equipos al que lograron vencer en la mayoría de ocasiones en el año, dándoles un desempate que podría ser vital en una apretada tabla (dos juegos de diferencia) con miras a obtener la mayor ventaja de localía posible.
Aún así, de cara a la postemporada, en Los Ángeles tendrán que buscar alternativas en un más que probado LeBron James y Austin Reaves si no quieren caer en una “Lukadependencia”, pues aunque el número 77 está en un estado de gracia como hacía meses no era visto, no es imbatible sin escuderos.

