LAS MADRES DE PICASSO, VAN GOGH Y GAUGIN, MUSAS DE GRANDES PINTORES

A menos que nuestro talento y esfuerzo sea tal que logre conmoverla y le haga saber que tu creación tiene valor y no es producto de la tacañería. Ahora que si esa obra se convierte en un cuadro invaluable que inmortalizará la imagen de la retratada, bueno ya estamos hablando de regalos que son de otro nivel.

Te traemos la imagen de las madres que formaron y estuvieron en el camino de algunos de los máximos representantes de la historia de la pintura occidental.

Alberto Durero

Un dibujo de la madre del célebre grabadista y pintor alemán, Alberto Durero es de las primeras imágenes que nos regala La «Historia del Arte» de Gombrich, con el cual nos reta a reflexionar los valores de la estética y la belleza en el arte plástico.

Y esa no fue siquiera la única obra, al óleo y con un rostro más lozano pero igual de cansado, Durero realizó otro retrato de su madre, Barbara Holper en 1514.

Ubicado actualmente en el Museo de Berlín, claro que fue un regalo del 10 de mayo para la posteridad.

LAS MAMÁS DE LOS POSTIMPRESIONISTAS

Luego de la tremenda ruptura que significó para la pintura en Francia la novedosa corriente impresionista, históricamente referida a través de Monet, Degas, Manet, etc, surgió un estilo, ya sin ataduras al realismo, que experimentó y propuso cuanto quiso.

También nació en Francia y es referido a nombre de tres grandes hijos de mamá: Van Gogh, Gaugin y Seurat.

Vincent Van Gogh

Imagínate cuántos dolores de cabeza sufrió la pobre Anna Cornelio Carbentus Van Gogh, madre de nada más y nada menos que uno de los torbellinos más caóticos de la historia de la pintura.

A pesar de todas las canas verdes que pudo ocasionarle un hijo tan apasionado, entre las documéntales cartas de Vincent a su hermano Theo, surge un tierno pasaje donde el artista relata la armonía de los colores que usará para el retrato de su madre.

Vincent era renuente a ver a su madre en fotografías, todavía en su época, a blanco y negro.

Georges Seurat

Seurat fue un artista científico que experimentó cuánto quiso en sus cuadros.

A través de la física desarrolló lenguajes y trucos visuales para explotar las propiedades de la pintura y la percepción.

Y es impresionante como hasta en el retrato de su madre aprovechó la técnica del puntillismo, un estilo con el que automáticamente se suele asociar al artista.

Eso sí, en el retrato la madre de Seurat luce activa y concentrada en su tejido con la misma intensidad, quizás, con la que el vástago la dibujaba.

El cuadro data de 1882 y se encuentra en el Metropolitan Museum of Art.

Paul Gaugin

Aline Marie Chazal fue madre de Gaugin, quien en la cúspide de su desarrollo estilístico pudo elaborar el colorido retrato de mamá, a través de una fotografía que atesoraba desde los 14 años.

Un regalo viene bien mejor tarde que nunca.

MADRES DE LAS VANGUARDIAS

Pablo Picasso

Pablo era español, por supuesto que mamá debía ser fundamental, para muestra el nombre, pues Picasso era el apellido de María Picasso López y no el de José (su padre, cuyo apellido fue Ruiz).

Ya desde ahí vemos la predilección eterna por su madre, pero como una acción vale más que mil palabras, un retrato es igual ante apellidos y nombres.

Basta con mirar el cálido, tierno y muy conmovedor retrato que hizo el pintor de su madre en 1896.

Muy naturalista, recuerda incluso, con esos tonos rosas y cálidos, el confort que siempre da la compañía de mamá.

Giorgio de Chirico

Giorgio de Chirico hizo lo propio con su madre al introducirla en el mundo de la pintura metafísica.

Este es un retrato que además de introducir físicamente la imagen del autor, homenajea a su madre (en el tema) como al estilo metafísico que emblemáticamente representa Giorgio (en la composición).

El Retrato del artista y su madre, data de 1919 y se encuentra en el Museo Nacional de Arte Moderno, Centre Georges Pompidou.

LOS CONTEMPORÁNEOS

Alberto Giacometti

¿Cuán compleja te imaginas que pudo haber sido la relación de Giacometti con su madre después de ver este atrevido retrato? El estilo es el estilo y el pintor, congruentemente, no recató el suyo ni en el retrato de su madre, Annetta Stampa.

Fechado en 1950, el cuadro se encuentra en el MoMA.

Lucían Freud

De la colección privada del pintor, surge esta imagen de tranquilidad y desasosiego, contrastante con la visceralidad reconocida habitualmente en las obras de Lucian Freud.

La madre del pintor descansando data de 1977 y es uno de los ensayos de tranquilidad más atinados de un artista cuya mitología no se caracterizaba por buscar la calma.