LAS GRANDES DEPORTISTAS QUE SON TAMBIÉN GRANDES MAMÁS

Rompieron esquemas y abrieron nuevos horizontes. La historia reciente está plagada de campeonas y grandes figuras que compaginaron con éxito el deporte de élite y la maternidad.

Ser deportista de alto rendimiento y ser madre fue durante mucho tiempo un deseo inalcanzable. Muchas atletas aplazaban la maternidad hasta el final de su carrera deportiva. Sin embargo, desde hace algunos años la situación es otra.

Grandes atletas rompieron esa “barrera” y demostraron que sí es posible regresar al deporte de alto rendimiento y agrandar su legado deportivo después de ser madres.

Atletas como Allyson Felix, Serena Williams y Alex Morgan se han convertido en referentes a nivel mundial, pues luego de quedar embarazadas siguieron siendo parte de la élite en el mundo deportivo.

Y qué mejor que aprovechar el Día de la Madre para honrar y recordar a aquellas atletas que han logrado compaginar la maternidad con el deporte de alto rendimiento, o a su vez dejando una huella imborrable en la sociedad.

Serena Williams

La tenista estadounidense y ex número uno del mundo, Serena Williams, fue madre el 1 de septiembre de 2017 cuando reinaba en el tenis mundial.

Se alejó algunos meses de las pistas para dedicarle su tiempo a su hija Alexis Olympia, pero con el reto de regresar lo antes posible a las canchas para recuperar su trono en el deporte blanco.

A su regreso, Serena ganó el título en Auckland 2020 y fue subcampeona en cuatro Grand Slams: US Open 2018 y 2019, Wimbledon 2018 y 2019.

Lorena Ochoa

Retirada del deporte desde 2010, la tapatía y ex número uno del golf femenil, Lorena Ochoa, es sin duda una leyenda mundial.

Su talento y disciplina la llevaron a ser la mejor golfista del mundo durante 158 semanas, alcanzando el podio 27 veces en el circuito internacional de LPGA Tour.

En 2011 tuvo a su primer hijo. Ya no compitió en el deporte de alto rendimiento, pero como madre y figura deportiva ha dejado huella en niñas y niños, ayudando además a muchos infantes con la creación de la Fundación Lorena Ochoa.

Allyson Felix

La atleta estadounidense está acostumbrada a viajar por todo el mundo para poder participar en distintas competencias. Pero los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 fueron los primeros que vivió desde que fue madre.

En aquella justa olímpica conquistó la medalla de bronce en los 400 metros y fijó el récord de 10 medallas olímpicas, marca que ninguna mujer había logrado en el atletismo, y compartió ese logro de manera virtual con su pequeña Camryn, esto debido a la pandemia de COVID-19. Días después también conquistó el oro en los relevos 4×400 femenil.

Maialen Chourraut

Se trata de una historia singular. La kayakista española venía de ganar una medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, y tiempo después se propuso el reto de ser madre y proclamarse campeona olímpica en su especialidad.

Chourraut dio a luz en 2013, meses después continuó con sus entrenamientos, se clasificó a la siguiente justa olímpica y, ante la sorpresa de todos, se proclamó campeona olímpica en Río de Janeiro 2016, en la prueba de slalom K-1.

Alex Morgan

La futbolista estadounidense fue mamá a principios del año 2020. Nació su hija Charlie Helena Carrasco y tan sólo seis meses después regresó a las canchas para competir en el balompié de alto rendimiento. Lo hizo de la mano del Tottenham, debutando en este club de la Premier League Femenil.

Morgan es una histórica del futbol femenil. Ha sido dos veces campeona mundial con la selección mayor de Estados Unidos y además tiene en su palmarés aquella medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.