FISCALÍA DE SONORA DESCARTA QUE RESTOS SEAN DE HIJO DE BUSCADORA

La Fiscalía de Sonora informó que los restos hallados en días recientes por la activista Cecilia Flores no coinciden con unos de los hijos de ésta, que desaparecido desde 2019.

“Con relación a los restos óseos localizados en kilómetro 5 de la Calle 20 Sur el día 14 de abril por Cecilia Flores de Madres Buscadoras de Sonora, quien consideró que podría tratarse de su hijo, se informa que tras pruebas de genética de ADN se obtuvo resultado negativo”, informó la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora en un mensaje en Twitter.

La Fiscalía estatal aseguró que se mantienen los “trabajos de investigación” y acompañamiento a las familias con desaparecidos del estado.

A finales de la semana, Cecilia Flores -una de las activistas por la búsqueda de desaparecidos más conocida de México- publicó un mensaje en Twitter que conmocionó en redes sociales.

“Traigo un nudo en la garganta. Creo que encontré a mi hijo Marco en la búsqueda de hoy. Reconozco su dentadura y forma de cráneo. Siento que me derrumbo”, dijo entonces la activista, publicando una imagen de los restos de una dentadura humana.

La activista, quien tiene dos hijos reportados como desaparecidos, aseguró el pasado viernes que en cuanto vio el cráneo y la dentadura que desenterró en el desierto reconoció las facciones de su hijo Marco Antonio, quien ahora tuviera 35 años de edad pero fue secuestrado el 4 de mayo de 2019.

Además, consideró que la osamenta encontrada puede ser la de su hijo porque recibió una llamada anónima con detalles muy específicos de su paradero y el sitio del entierro clandestino está muy cerca del lugar donde se le vio por última vez.

Tras los resultados negativos en genética, Cecilia Flores agregó: “La Fiscalía de Sonora acaba de confirmar que los restos humanos encontramos el jueves pasado no tiene relación con mi hijo Marco Antonio. Agotaré todos los recursos para descartarlo”.

La fundadora de Madres Buscadoras de Sonora inició los rastreos en regiones controladas por el crimen organizado en octubre de 2015, cuando fue desaparecido por la fuerza en Los Mochis, Sinaloa, su hijo Alejandro Guadalupe, de 21 años.

Después, el 4 de mayo de 2019, también desaparecieron a su hijo Marco Antonio en Bahía de Kino, Sonora.