«EXTRAÑABA MUCHO MÉXICO»: TOM CRUISE

Para Tom Cruise parecie­ra que no hay imposibles en su carrera, y después de dos años en los que todas las ac­tividades tuvieron que de­tenerse por la pandemia, llegó el momento de viajar de nueva cuenta por el mun­do para presentar su reciente cinta Top Gun: Maverick… y México fue una de las para­das obligadas.

“Extrañaba mucho Mé­xico, tengo muchos amigos aquí y me gusta todo de este país. Me gusta su comida, los tacos, el pozole. Ha pasado mucho tiempo desde la últi­ma vez que vine, estoy muy contento de estar aquí”, dijo Cruise la mañana de ayer du­rante una sesión fotográfica previa a la alfombra roja que se llevó a cabo en un hotel de la capital del país.

Sin un preámbulo o mú­sica que anunciara el evento, sólo con el tráiler de la cin­ta proyectado en las panta­llas instaladas en el centro comercial Toreo Parque Central, a las 17:30 horas apareció Tom Cruise por las escaleras eléctricas. Su des­censo fue lento, pero confor­me la gente se daba cuenta de quién era, los gritos iban en aumento, mientras que él sin dudarlo saludaba con su mano a todos aquellos que volteaban a verlo.

El tres veces nominado al Oscar no estaba solo en esta nueva aventura de Mave­rick, el personaje al que da vida en el filme (que se estre­na en cines el 25 de mayo) y en su precuela de 1986. Lle­gó acompañado por todo su escuadrón: Jennifer Conelly, Miles Teller, Jon Hamm, Mo­nica Barbaro, Danny Ramirez y el director Joseph Kosinski.

Después de haber posado frente a las cámaras de los medios de comunicación, el también productor de la cin­ta comenzó a caminar ha­cia la zona de fans, donde, guardando su sana distancia, saludaba y les decía qué se voltearan para que le dieran la espalda y pudieran obtener una selfie con él disparando las cámaras de sus celulares en la dirección a donde se encontraba.

Con esa misma actitud, sonriente y con lentes oscu­ros, Cruise fue saludando en cada bloque donde estaban colocados sus fans, cuidan­do de no romper la distancia marcada en el piso por una línea gris que daba la vuelta a todo el escenario colocado.

Desde aquella interpre­tación de Maverick en 1986, Cruise ha despertado la ad­miración de las personas, por lo que algunos que fueron to­cados por la primera entrega de la historia de los pilotos de combate no dudaron en lle­gar al centro comercial des­de las seis de la mañana para alcanzar un lugar y tener la oportunidad de mostrarle al actor su admiración.

“Renuncié a mi traba­jo para estar aquí”, decía un letrero, en inglés, de una de las chicas que se encontraba entre los afortunados de estar en la alfombra… y su esfuerzo valió la pena. Cruise se detu­vo y charló con ella un par de minutos.

Así, mientras Cruise salu­daba al público y se toma­ba fotos, el resto del elenco seguía el ejemplo de quien consideran una de las perso­nas con mayor liderazgo que han conocido. Jennifer Co­nelly sonrió y manteniendo la distancia también se tomó fotos con el público, de igual forma Miles Teller, mientras que Jon Hamm saludaba y mandaba besos y abrazos. .

A sus casi 60 años, Cruise continúa realizando todas las escenas de acción en donde participan sus personajes y Maverick no es la excepción. “Hacer películas siempre es un reto, la edad no represen­ta ningún reto físico”, com­partió el estadunidense a su paso por la alfombra.

Una vez que Cruise y el resto del elenco completa­ron su recorrido, se reunie­ron de nueva cuenta frente a las cámaras y ahí, el nuevo escuadrón de la cinta, recibió la sorpresa de los fuegos ar­tificiales y una orquesta que tocó en vivo el emblemático tema de la cinta de 1986, Top Gun Anthem.

Con una sonrisa y satisfe­chos por el cariño con el que los chilangos los recibieron, el elenco se despidió de la alfombra sólo para ingresar a la sala VIP del complejo ci­nematográfico a disfrutar la nueva entrega de esta histo­ria, mientras fuera del centro comercial comenzó una llu­via torrencial.

Alrededor de 30 minutos más tarde, los gritos se vol­vieron a escuchar. Cruise es­taba saliendo del recinto, sin embargo, la lluvia cambió la logística por lo que el actor y el séquito de seguridad tuvo que transitar por los pasillos del centro comercial.