EE.UU. Y LA UE ESTÁN DISPUESTOS A IMPONER NUEVAS SANCIONES CONTRA RUSIA

Estados Unidos y la Unión Europea lograron este martes (19.04.2022) un «amplio consenso» sobre la necesidad de aumentar la presión sobre Rusia, particularmente a través de «nuevas sanciones». Asimismo, los países aliados también coincidieron en señalar la necesidad de «aumentar el aislamiento internacional de Moscú», precisó el gobierno de Italia a través de un comunicado.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden; el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg; la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, y otros nueve líderes mundiales se reunieron de forma telemática para hablar sobre la situación en Ucrania, y se comprometieron a seguir proporcionando asistencia militar, económica y humanitaria a Kiev.

La portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, agregó que los líderes condenaron el sufrimiento que ha causado la invasión «no provocada» e «injustificada» de Rusia y acordaron seguir coordinando sus esfuerzos a través del G7 y de la OTAN, y que las partes discutieron sobre «sus esfuerzos coordinados para continuar infligiendo costos económicos significativos con el fin de hacer que Rusia rinda cuentas» por sus acciones.

Diversificar fuentes de energía

En la videoconferencia, de una hora y media de duración, también participaron el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel; el canciller alemán, Olaf Scholz, y los presidentes de Francia, Emmanuel Macron; de Polonia, Andrzej Duda, y de Rumanía, Klaus Iohannis, además de los primeros ministros de Canadá, Justin Trudeau; de Reino Unido, Boris Johnson; de Italia, Mario Draghi, y de Japón, Fumio Kishida.

En un comunicado, Stoltenberg confirmó que los participantes coincidieron «en la importancia de hacer pagar aún más a Rusia» por la invasión en Ucrania. Italia, por su parte, aseguró que los países se reafirmaron en «el compromiso común de diversificar las fuentes de energía, reduciendo así la dependencia del suministro ruso». El anuncio de un aumento de las sanciones se realiza en momentos en que el gobierno ruso lleva a cabo una nueva fase de su ofensiva contra Ucrania en la región del Donbás.