CONTRABANDO DE PLÁTANO AFECTA A PRODUCTORES EN MÉXICO
Productores de plátano de los estados de Chiapas y Tabasco denuncian el incremento en el tráfico ilegal de bananas procedentes de Guatemala y otros países de la región. La situación está generando distorsiones en el mercado de la fruta en el país y el riesgo de entrada de plagas.
A esto se suma la quema masiva y permanente de gas durante la operación de instalaciones petroleras y la lluvia ácida derivada de estas, lo que está ocasionando el cancelamiento de la fruta; por esta situación, no se puede exportar al mercado nacional.
Ambas problemáticas colocan al sector platanero del sur del país en una situación de crisis devastadora que amenaza con escalar, según denuncian productores locales de Tabasco y Chiapas.
Contrabando y competencia desleal: el desafío del sur
El principal problema es el contrabando: en los últimos meses ha incrementado considerablemente el ingreso de plátano procedente de Guatemala y otros países de Centroamérica, lo que pone en riesgo la producción nacional por la competencia desleal de mercancía introducida sin pago de impuestos.
Un ejemplo es que el precio de los plátanos de Chiapas y Tabasco es menor en comparación con los producidos en otras entidades como Nuevo León, Michoacán, Veracruz y Colima: en las primeras dos entidades, el kilo se ofrece en 10 pesos en Villahermosa, mientras que en Aguascalientes o Morelia se vende hasta en 19 pesos, según datos del Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados (SNIIM).
De acuerdo con los productores, los contrabandistas trasladan constantemente cargamentos desde Guatemala hacia el territorio mexicano, principalmente a los municipios de Ciudad Hidalgo, Tapachula y Suchiate, en el estado de Chiapas, donde se aprovechan de la frágil vigilancia y la ausencia de controles fitosanitarios.
Una vez en territorio nacional, las frutas se trasladan a fincas empacadoras de esa misma entidad, donde se mezclan con la producción nacional o se empacan eliminando cualquier rastro de su origen.
Ahí reciben el producto, lo etiquetan y emiten un certificado de origen como si fuera nacional; con ello, se insertan en cadenas de distribución que lo colocan en mercados y centrales de abasto de todo el país.
Falta de controles fitosanitarios y riesgos a la salud
El académico y financiero de la Universidad de Guadalajara, Antonio Sánchez Sierra,, opinó que «el contrabando no es nuevo», señalando que ya tiene tiempo que se registran dichas actividades en el sur del país. El problema se replica con otro tipo de frutas que ingresan desde Centroamérica.
«No nada más es el plátano, sino las plantaciones de Honduras y de Guatemala; es que ahorita ya tienen problemas de plagas fitosanitarias y, desde siempre, los virus que trae el plátano. Es plátano elaborado en plantaciones sin control ni registro fitosanitario».
El académico señaló que, al ingresar de contrabando, no hay un control correcto sobre el nivel de plantaciones como el que se tiene en el tequila, según puso de ejemplo, provocando múltiples problemas de salud y económicos.
«Si esas plantaciones vienen a competir deslealmente con productos mexicanos, inmediatamente se deben poner medidas de restricción arancelarias, alguna cuota compensatoria o bien prohibirlos, como es el caso del azúcar».
Acusó que las aduanas son las que han estado permitiendo el ingreso del plátano de contrabando al país. Tampoco se tienen datos sobre el impacto económico ni una estimación de la cantidad que ingresa al territorio.

