CÓMO ES QUE TERMINASTE TENIENDO “PERRHIJOS» Y «GATHIJOS”

Hoy en día, perros y gatos son más que animales de compañía. En el 69.8% de los hogares en México -de acuerdo a cifras del INEGI de 2021- tienen un espacio asignado dentro de la familia para las mascotas. Incluso algunas personas recurren a comprar carriolas, escaleras y vestimenta para sus animales. Pero, ¿cómo es que nuestra relación con las mascotas escaló a este nivel? La historia del arte puede darte una respuesta.

El Museo Nacional de San Carlos alberga la muestra «La historia que nos une. Animales de compañía en el arte» que recién anunció que extiende la exposición hasta el 24 de abril.

En esta muestra se explora a través de pinturas, fotografías y campañas publicitarias la evolución de la relación del humano y sus mascotas.

De acuerdo al recinto, fue en el siglo XVIII cuando perros y gatos empezaron a ser pintados dentro de espacios domésticos e identificados como animales de compañía, pues sus «actitudes más terrenas y prácticas» permitieron que fueran involucrados como «compañeros cariñosos, leales y desinteresados que daban a los humanos mucho más de lo que exigen a cambio».

La exposición, que fue curada por Claudia Garay Molina y Mariano Meza Marroquín, cuenta con obras del siglo XVIII y XIX, como «¿No puedes hablar?», de Georges James Zobel, «Marchande de fleurs, l’Elysée», de Louis Marie de Schryver, y «Escenas costumbristas holandesas», pintura del siglo XVIII de un autor no identificado. En la parte de las fotografías se pueden ver a grandes personalidades como David Alfaro Siqueiros y a Diego Rivera posando junto a sus mascotas.

Aún en el siglo XVIII se creía que los animales eran «criaturas mecanicistas», sin embargo, la inteligencia y su lado maternal de los perros y gatos, hizo que la sociedad de aquel entonces cambiara la idea que tenían de las mascotas y comenzaron a difuminar esta separación de la relación entre humanos y animales.

«Historiadores culturales han distinguido tres rasgos que diferencian a los animales de compañía con el resto del mundo animal: el primero, estos animales habitan los espacios domésticos; el segundo, tienen nombres individuales; y tercero, no sirven como alimento, al menos en la cultura occidental», explica el Museo.

El Museo Nacional de San Carlos se encuentra en México-Tenochtitlan No. 50, en la Ciudad de México. Las estaciones de metro más cercanas para llegar son Metro Hidalgo y Metro Revolución. Para llegar en Metrobús, es por la línea 4 y la estación sería Museo San Carlos.

El recinto abre de martes a domingo de 11:00 a 17:00 hrs. El costo de la entrada es de $60 pesos, pero maestros, estudiantes con credencial vigente, adultos con credencial del INAPAM, niños menores de 13 años y personas con discapacidad entran gratis. Los domingos la entrada es libre.