15 de enero de 2026
País / Mundo

COMANDO IRRUMPE EN CANCHA DE FUTBOL DE LA SÚPER EXCLUSIVA ISLA MOCOLÍ, EN ECUADOR

El estruendo de los fusiles quebró la calma habitual de la Isla Mocolí, en Samborondón, la tarde del 7 de enero. Lo que comenzó como un encuentro deportivo entre amigos terminó, en cuestión de segundos, en una escena de guerra que dejó tres personas asesinadas y una profunda sensación de vulnerabilidad en el sector residencial más exclusivo del país.

El ataque fue perpetrado por un comando integrado por al menos doce sujetos, con un nivel de planificación que evidencia entrenamiento táctico. Vestían uniformes camuflados, chalecos antibalas y portaban distintivos falsos de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, lo que les permitió sortear los primeros controles de seguridad sin levantar sospechas.

De acuerdo con versiones de testigos y reportes preliminares, los sicarios ingresaron de forma coordinada por vías terrestre y fluvial. Mientras un grupo accedía en vehículos particulares, otro avanzaba en lanchas rápidas por el río Babahoyo, aprovechando la geografía de la isla para flanquear cualquier reacción de la seguridad privada del complejo.

El objetivo

El blanco principal era Stalin Rolando Olivero Vargas, de 39 años, conocido con el alias de “Marino”. Para la Policía no era un desconocido: estaba identificado como uno de los cabecillas de la organización criminal Los Lagartos, con influencia en el sur de Guayaquil.

Junto a él murieron Jefferson Xavier Salón Olivero, de 33 años, y Richard Josué Mina Vergara, de 29. Los tres se encontraban en el área de las canchas de futbol del Golf Club cuando fueron sorprendidos por una ráfaga de disparos que no les dio oportunidad de reaccionar ni de ponerse a salvo.

El pánico se propagó rápidamente entre los residentes de las urbanizaciones cercanas. En redes sociales, varios vecinos relataron haber escuchado decenas de detonaciones. Algunos, acostumbrados a la tranquilidad del sector, creyeron inicialmente que se trataba de fuegos artificiales, hasta que los gritos y el despliegue policial confirmaron la magnitud del ataque.

Minutos después, la Policía Nacional llegó al sitio, activó el “Código Plata” en centros de salud cercanos y cerró los accesos a la isla. Para entonces, el comando ya había huido, dejando tras de sí una escena saturada de casquillos de grueso calibre.

Un exmilitar en el centro del crimen

Las investigaciones posteriores revelaron un dato clave: alias “Marino” fue exmiembro de la Armada del Ecuador. Su pasado militar habría sido determinante en su ascenso dentro del mundo criminal. Paradójicamente, su vida terminó en una operación ejecutada por hombres disfrazados de militares, con una logística propia de una incursión comando.

El Ministerio del Interior confirmó que ninguna de las víctimas residía en la urbanización. Habrían ingresado como “invitados” para participar en un torneo de futbol, lo que pone bajo la lupa los protocolos de control y registro en complejos residenciales de alta plusvalía.

Otro elemento que genera suspicacias es la fachada legal que mantenía Olivero Vargas. Pese a sus antecedentes, figuraba como presidente de empresas de seguridad y vigilancia, un mecanismo que —según la Policía— suele ser utilizado por estructuras criminales para justificar movilidad, encubrimiento y el uso de vehículos blindados sin levantar alertas.

Matehuala
Current weather
Humidity-
Wind direction-
Pressure-
Cloudiness-
-
-
Forecast
Rain chance-
-
-
Forecast
Rain chance-
-
-
Forecast
Rain chance-
-
-
Forecast
Rain chance-