AUTOS CHOCOLATE: MÉXICO NO HA REGULARIZADO NI UN SÓLO VEHÍCULO

Andrés Manuel López Obrador (AMLO), admitió que existe demora en el proceso de regularización de los llamados “autos chocolate” en el norte del país. Esto a pesar de que desde el año pasado se emitió el decreto para reglamentarlos. Debido a esto realizó un llamado, a los funcionarios encargados de ejecutar dicha tarea, a apurarse para resolver el atraso.

“Es una decisión de nuestros servidores públicos, tiene que apurarse el secretario de gobernación, la consejera jurídica, la secretaria de economía y se tiene que establecer el mecanismo con los estados para que no se demore ya la regularización”, comentó durante la conferencia matutina.

El presidente comentó que incluso los distribuidores se están quejando de que están vendiendo menos carros debido al atraso. “Y si todavía no se regulariza ni uno sólo, nos hemos demorado, ya tenemos que estar atendiendo al a gente que va a regularizar sus unidades. Hay que empujar el elefante, anduvo por aquí el elefante en la noche, y el caballo y el camello (ironizando con la visita de los Reyes Magos), hay que empujarlo para que funcione”.

El mandatario ejemplificó que para el caso de Baja California, se trata de una cifra de alrededor de 500 mil vehículos. “Ese dinero que va a entrar, que es una cooperación porque tampoco se trata de cobrar mucho; es un promedio de 2 mil 3 mil pesos es lo que tiene que costar la regularización según sea analizado. Eso va a quedar para mejorar las calles y que no haya tantos baches, no lo va a recaudar la federación, sino va a quedar en los estados y municipios, pero ya hay que apurarnos. Tenemos que echar a andar las cosas, ya está el decreto, pero hay que definir el reglamento, hay que resolver el ingreso de los recursos, el destino de los fondos, todo eso se tiene que hacer”.

López Obrador añadió que el atraso tiene que ver con que “no estamos en una situación de normalidad política”. “No sólo no es como antes sino estamos en un proceso de transformación, cuando hay normalidad pues se trabaja 8 horas -me refiero a los servidores públicos-, pero cuando es un proceso de transformación se tiene uno que aplicar a fondo, no puede uno trabajar 8 horas; hay que trabajar más y hay que tener convicciones, entusiasmarnos, vivir entusiasmados con lo que estamos haciendo, todo lo que se va logrando, cómo se van obteniendo frutos; el tener estos resultados”.

Y es que el 11 de diciembre tras dos meses de retraso, pues en mi primera instancia el programa iba a entrar en marcha desde octubre, el líder de Ejecutivo presentó en Ciudad Juárez el programa de regularización de autos usados de procedencia extranjera, que contempla la nacionalización de más de 2.2 millones de vehículos “chocolate” que circulan en los 7 estados de la frontera norte de México. Cabe mencionar que el proyecto no contempla las unidades que circulan con esta característica en el resto de las entidades del país.

El presidente López Obrador señaló que se trata de un beneficio para la gente que tiene un auto de estas condiciones, porque no tiene la posibilidad de comprar un caro nuevo. Sin embargo, varias organizaciones de la industria se expresaron en contra del acuerdo del presidente, pues afirman que pondrá en riesgo empleos y podría ser un “cheque en blanco para la delincuencia”.

La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) informó a través de un comunicado su disconformidad por el próximo decreto: “La decisión anunciada por el Presidente es un cheque en blanco para la delincuencia, ya que es preocupante el tema para los habitantes de la franja fronteriza del país, que han visto el crecimiento exponencial de mafias que se dedican al contrabando de autos. De ahí la importancia de establecer medidas que protejan a las familias y su economía, no que las vulnere”, se leyó en el comunicado.

Asimismo la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), dijo que los autos “chocolate” no son aptos para circular en México, ya que muchos de ellos han sido rescatados de accidentes o inundaciones en Estados Unidos o Canadá, además de afirmar que los grupos delictivos que se dedican al tráfico de estos vehículos podrían verse beneficiados con la medida.