ATALANTA CELEBRA TRAS REMONTADA
Dos tarjetas rojas, una decisión revertida por el VAR y un penal decisivo convertido con el último aliento.
Todo eso ocurrió en los segundos finales de un emocionante duelo de la Liga de Campeones entre Atalanta y Borussia Dortmund, y al final garantizó que todavía habrá representación italiana en la principal competición de clubes de Europa.
Atalanta avanzó a los octavos de final al culminar una remontada improbable cuando Lazar Samardzic transformó con efecto un penal en el ángulo superior en el octavo minuto del tiempo añadido para sentenciar la victoria 4-1 en la noche y el triunfo 4-3 en el global de la serie de repechaje.
El Dortmund, subcampeón en 2024, había llegado con una ventaja 2-0 tras el partido de ida.
«Todos nos habían dado por descartados, pero… siempre creemos y nunca nos rendimos», dijo Davide Zappacosta, uno de los goleadores de Atalanta.
Aun así, el equipo de Bérgamo necesitó una mano.
Se asomaba la prórroga cuando un error del portero Gregor Kobel permitió que Atalanta lanzara un último ataque, después de que se hubieran jugado los tres minutos asignados de tiempo añadido.
Un centro al área estaba a punto de llegarle a Nikola Krstovic para un sencillo cabezazo con el arco a disposición cuando Remy Bensabaini, zaguero del Dortmund, estiró la bota y golpeó al suplente de Atalanta en la parte superior de la cabeza, provocándole una herida que sangró.
En un primer momento se señaló córner, pero tras una revisión del VAR se decretó el penal.
«Es una noche inolvidable, un sueño hecho realidad», dijo el técnico de Atalanta Raffaele Palladino.

