AMLO PROPUSO EN BELICE SUMAR ECONOMÍAS DE AMÉRICA LATINA PARA SER COMO LA UNIÓN EUROPEA Y NO DEPENDER DE EEUU

Este sábado el presidente Andrés Manuel López Obrador se encontró con el primer ministro de Belice, Juan Antonio Briceño, mejor conocido como Johnny, con quien abordó temas de cooperación y desarrollo regional, además del fenómeno de la migración, pues ambas naciones comparten casi 300 kilómetros de frontera.

Alrededor del mediodía, el presidente mexicano aterrizó en el Aeropuerto Internacional Philip S. W. Goldson, de la ciudad de Belice, donde lo esperaban las autoridades anfitrionas para trasladarlo al Palacio de Gobierno.

El tabasqueño llegó a este país con los programas “Sembrando vida” y “Jóvenes construyendo el futuro” bajo el brazo, los cuales serán adoptados por este país a través de la firma de una carta de intención, la cual estará respaldada por Marcelo Ebrard Casaubón, secretario de Relaciones Exteriores y su similar de Belice, Eamon Courtenay.

Según la presidencia, el programa incluirá a dos mil campesinos beliceños y estará orientado a la siembra de soya. Además, se tiene el objetivo de capacitar y ofrecer apoyos a productores del medio rural y de esta forma generar empleos.

En materia de desarrollo económico, se buscará el compromiso para intercambiar experiencias en infraestructura, en particular en torno al Tren Maya, adicionalmente, se retomarán las negociaciones del Acuerdo sobre Transporte Aéreo con la finalidad de facilitar la vinculación turística.

Se trata de la cuarta escala del mandatario mexicano como parte de la gira de trabajo que inició el pasado jueves 5 de mayo, pues antes visitó a sus homólogos de Guatemala, El Salvador y Honduras. En estas visitas de Estado, la comitiva de nuestro país incluye a Beatriz Gutiérrez Müller y los secretarios de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard; de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval, y de Marina, José Rafael Ojeda.

López Obrador y Johnny Briceño se reunieron en privado para hablar de los temas en materia de vecindad y migración.

Pero más allá de los buenos vínculos entre Belice y México, sostengo que es necesario avanzar en una integración continental, de toda América, en nuestra construcción en el continente de un modelo semejante al de la Comunidad Económica Europea, la instancia que precedió a la Unión Europea, algo parecido para América. Solo de esa manera, en una América unida, integrada, hermanada podremos hacer frente a las turbulencias de la economía mundial y, lo más importante, al peligro geopolítico que representa para todo el mundo el declive económico de Estados Unidos frente a otras regiones, en especial de Asia y en particular me refiero al avance económico-comercial, que puede ser hasta hegemónico, de China.

Además de frenar este curso de acontecimientos indeseables, debe considerarse que la integración de todos los países de América permitiría potenciar en un gran mercado común las capacidades de nuestra población, nuestros recursos naturales, nuestras industrias, nuestras costas, el turismo y nuestros sistemas financieros, no solo con el propósito de figurar en el primer sitio como una región próspera en el mundo, sino para dar bienestar y justicia a nuestras poblaciones; para enfrentar juntos complejos problemas comunes como el de la pobreza, la inseguridad y la delincuencia, las consecuentes oleadas migratorias, el cuidado del medio ambiente, el abasto energético e incluso prepararnos, actuar juntos en catástrofes causadas por fenómenos naturales.

Un proyecto de estas dimensiones requiere altura de miras para dejar atrás fobias ideológicas obsoletas, respeto a las decisiones soberanas de cada país y, sobre todo, un genuino compromiso con nuestras poblaciones y la satisfacción de sus carencias más apremiantes. Por eso he estado insistiendo en la necesidad de que ningún gobierno del hemisferio, ningún país de América sea excluido en la próxima Cumbre de las Américas que se realizará en Los Ángeles, en Estados Unidos, que nadie excluya a nadie; debe ser un encuentro que permita precisamente para dirimir y resolver los disensos sin imposiciones ni medidas unilaterales, sin hegemonías, sin prepotencias.

En ese mismo espíritu, mi gobierno está ayudando, con respeto a las soberanías, a los países vecinos del Caribe y Centroamérica en la aplicación de programas sociales como los que hemos llevado a cabo en México desde hace más de tres años, de manera muy especial el programa Sembrando Vida, que ya va a aplicarse en Belice; acabamos de ser testigos de la firma de este acuerdo, se va a apoyar en una primera etapa a 2 mil productores de Belice que van a recibir un jornal para trabajar en sus propias parcelas, sembrando árboles frutales, árboles maderables. También este programa va a irse ampliando porque tiene un efecto multiplicador, se da empleo, se siembran árboles frutales para que se tengan ingresos y se mantenga el arraigo a la tierra, a las comunidades y también es un programa para contribuir a la reforestación, a mejorar el medio ambiente.

“Mi gobierno está empeñado en un proyecto de desarrollo y generación de bienestar para arraigar a la tierra a quienes hoy no tienen otro remedio que abandonarla”, subrayó.

Tras sostener una reunión privada y ampliada con las comitivas, anunció la firma del acuerdo con el Gobierno de Honduras para que se apliquen los programas Jóvenes Construyendo el Futuro y Sembrando Vida.

“Vamos a continuar con estos programas; queremos hacerlos masivos y lograr que beneficien no a decenas de miles, sino a cientos de miles o a millones de personas, requerimos por eso que el gobierno y el congreso de Estados Unidos aprueben los fondos necesarios. Hablamos de unos cuatro mil millones de dólares”, argumentó.

Detalló que en su más reciente llamada con el presidente de Estados Unidos, Joseph Biden, trataron el análisis de visas de trabajo para el pueblo de Honduras y otros ciudadanos de Centroamérica.

Llamó a mantener la fraternidad para construir la seguridad y garantizar la paz, “procurando dar a todos los habitantes de nuestras naciones una cuna, un pupitre, un techo, una mesa, un trabajo decoroso y una sepultura digna”.

La presidenta Xiomara Castro puntualizó la oportunidad histórica de abrir el diálogo entre ambos países por el bien de América Latina y el Caribe.

“México brinda su apoyo y una cátedra magistral de solidaridad con estos programas (Jóvenes Construyendo el Futuro y Sembrando Vida)”, aseguró.

Refirió que continuará el esfuerzo por defender los derechos de los migrantes para construir las condiciones que permitan a la población permanecer en sus países.

“Mesoamérica debe proponerse un ideal (…) y saludamos la iniciativa del presidente Andrés Manuel López Obrador que abona a la integración y facilita el intercambio comercial el Tren Maya y el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec”, afirmó.