UN PIANO CLÁSICO DEL JAZZ

“Lo que me emociona del jazz es cómo un género joven evoluciona en su propio lenguaje, al estar en contacto con tantas otras formas, estilos y tradiciones”, dijo el pianista y compositor John Lewis, nacido el 3 de mayo de 1920 y fallecido en marzo de 2001. John Aaron Lewis vino al mundo en un pueblo a las afueras de Chicago, aunque pronto se mudó con su madre a Albuquerque (Nuevo México), donde entró en contacto directo con la música siendo todavía un niño. Al piano llegó por la vía clásica, una formación que se evidencia en su bagaje musical y capacidades pianísticas, mientras que el jazz comenzó a escucharlo por influencia familiar.

A la par del estudio musical en Nuevo México se licenció en antropología, disciplina que decidió no ejercer para emprender una carrera musical. Durante su servicio militar conoció a una persona que le marcaría un rumbo en la vida: Kenny Clarke, baterista con quien después compartiría escenario.

Fue Clarke, otro clásico del jazz, quien lo exhortó a mudarse a Nueva York tras terminar su paso por el ejército, recomendación que tomó. En la Gran Manzana se especializó en piano clásico con estudios universitarios, además de audicionar para tocar en la banda del trompetista Dizzy Gillespie, casting que superó para entrar en la escena del jazz neoyorquino.

Lewis acompañó a Dizzy varios años, en los que colaboró también como arreglista y forjó experiencia en el escenario. Después de esta colaboración, John siguió tocando con otros músicos que miraban más hacia el futuro del jazz, como Charlie Parker y Miles Davis. Con el trompetista participó en las clásicas sesiones de “Birth of the Cool” (1949-50), donde aportó composiciones y arreglos en el clásico álbum.

Su estilo es elogiado por ser uno de los más melódicos y rítmicos, siempre con un ligero toque de blues, como señalan Brian Morton y Richard Cook en su Jazz Guide, al comentar su álbum “Golden Striker / Jazz Abstractions” (1960). Entre sus influencias se encuentra Bud Powell, como muchos de los pianistas de jazz en los años cuarenta y cincuenta.

Además de su labor como solista, arreglista y músico acompañante, Lewis fundó el emblemático Modern Jazz Quartet, donde también desfilaron los músicos Kenny Clarke, Milt Jackson, Percy Heath, Connie Kay, Mickey Roker y Albert Heath. Fue en 1952 cuando establecieron el mencionado cuarteto, con la alineación clásica de John al piano, Milt Jackson en el vibráfono, Percy Heath en el bajo y Connie Kay en la batería.

Antes de hacer una pausa con el Modern Jazz Quartet, en 1974, el ensamble visitó Guadalajara en varias ocasiones, para ofrecer conciertos de jazz en el Teatro Degollado a finales de los sesenta y comienzos de los setenta (uno de ellos el 23 de abril de 1969, como se registra en la hemeroteca de esta casa editorial). En su primera visita alternaron con el músico brasileño Laurindo Almeida. El grupo volvería en 1973, de nuevo al mismo recinto y con las gestiones del entonces Departamento de Bellas Artes.

Sobre Modern Jazz, Lewis declaró que el cuarteto estimuló su deseo de tocar en conjunto, aunque relegó su carrera solista (a la que regresó después). En el formato de discos de piano solo, Lewis publicó varios álbumes, como “Statements and Sketches for Development” (1976), “Private Concert” (1990) y “Evolution” (1999). Este último es considerado un adiós, por ser una producción muy cercana a su muerte en la que revisita sus clásicos en más de medio siglo de carrera. De la larga discografía con Modern Jazz Quartet, destacan producciones como el disco doble “The Complete Last Concert”, “Django” y “Dedicated to Connie”.