RELATOS DE UNA CONQUISTA EN EL MUSEO FRANZ MAYER

La herencia artística que dejaron los hechos históricos de 1519 a 1521 se puede apreciar en la exposición Relatos artísticos de la Conquista, que abrirá hoy en el Museo Franz Mayer de la Ciudad de México.

Se trata de 82 obras que ofrecen una relectura de las influencias culturales de los siglos XVI al XVIII, que determinaron las distintas formas de narrar los hechos de la Conquista de México, explicó Alejandra de la Paz, titular de dicho recinto.

La muestra, que permanecerá abierta hasta el 9 de enero de 2022, es una lectura novedosa de escultura, textiles, lacas, herrería, mobiliario, cerámica, platería, libros antiguos y gráfica que pertenecen a la colección del Museo Franz Mayer y otras más de colecciones particulares y del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Dichas obras ofrecen distintas perspectivas de interpretación, novohispanas y europeas, sobre dichos acontecimientos históricos, acompañadas de figuras simbólicas que expresan la sujeción de los señoríos

indígenas a la corona española y la instauración del régimen virreinal.

La muestra, coordinada por Nuria Sadurní y bajo la curaduría de Abraham Villavicencio, “inició su investigación y conceptualización desde hace dos años para que coincidiera con los 500 años de la caída de México-Tenochtitlan”, abundó De la Paz.

Entre las piezas expuestas se encuentra Santiago a caballo, obra anónima que data del siglo XVII; el óleo San Hipólito y las armas mexicanas de 1746; San Miguel Arcángel de Juan Correa, así como el tablero de madera policromado La batalla de Zempoala, atribuido al taller de Miguel y Juan González, activos en la Nueva España, durante el último cuarto del siglo XVII, y otro ejemplar del Biombo de la Conquista, entre otras más.

Por su parte, Nuria Sadurní aseguró que “esta exposición narra, desde la visión artística y de los objetos, los acontecimientos ocurridos entre 1519 y 1521, los cuales generaron una serie de narrativas visuales y de símbolos que se ven reflejados en los objetos que eran utilizados de uso cotidiano”.

Veremos un gran desarrollo en la cultura material y cómo esto se va desarrollando a lo largo de seis núcleos temáticos”.

El primero es Una historia épica. “Aquí partimos de las dos visiones que relatan los hechos ocurridos entre 1519 y 1521, donde se privilegia una perspectiva triunfalista, tanto de los españoles como de los indígenas que apoyaron y participaron en la Conquista”, y se observa cómo esto despierta un interés fuera de la Nueva España y cómo ambas visiones se reflejan en distintos objetos”, detalló Sadurní.

El segundo núcleo es Devociones conquistadoras, que explora el imaginario religioso que corresponde con la manera como se comprendió la historia durante la época novohispana, y la perspectiva como los españoles narran sus grandes batallas, pero desde un enfoque entre paganos y cristianos.

Le sigue Discursos sobre la otredad, que refleja cómo los expedicionarios y los conquistadores españoles difundieron en Europa los relatos indígenas americanos, es decir, “esa mirada europea que se sorprendía con las descripciones de esos cuerpos, hábitos y prácticas religiosas que propiciará el surgimiento de nuevas imágenes y una suerte de dignificación de los soberanos y de los nobles indígenas de la época prehispánica”, abundó.

El cuarto núcleo es Los indígenas conquistadores y nobles, que muestra un giro en torno al reconocimiento de los numerosos señoríos mesoamericanos que protagonizaron estas distintas fases de la conquista. “Aquí vamos a ver una serie de escudos de armas indígenas y de caciques vistos también como conquistadores, quienes adoptan los escudos de armas al estilo europeo para valorar sus linajes y su participación en dicha guerra”, dijo.

Mientras que en el quinto núcleo, De escudo heráldico a ornamento, es protagonizado por el escudo heráldico de Carlos I, que ostentaba un águila de dos cabezas.

Y cierra con Hibridaciones culturales, “que retrata esos procesos que van transformando los lenguajes, las técnicas en las artes y los objetos novohispanos, como el caso del uso de la grana cochinilla”.