POESÍA, UN ALIVIO EN TIEMPOS CAÓTICOS

Dicen que la poesía salva, libera. Versos y versos se han escrito en habitaciones solitarias donde individuos dejan ir lo que llevan adentro describiendo el sentimiento y deshojando al lenguaje. Es su manera para no entregarse por completo a la locura. Son el ejército de la metáfora que se resiste frente al caos. Pero nadie lo piensa, nadie cree que las palabras y las ideas puedan salvar al mundo, sólo ellos. Y tiene razón. Bien resuena un diálogo de la película La sociedad de los poetas muertos, en el cual el profesor John Keating (Robin Williams) expresa frente a sus alumnos de clase: «No leemos y escribimos poesía porque es bonita, leemos y escribimos poesía porque pertenecemos a la raza humana, y la raza humana está llena de pasión. La medicina, el derecho, el comercio y la ingeniera son carreras nobles y necesarias para dignificar la vida; pero la poesía, la belleza, el romanticismo, el amor son las cosas que nos mantienen vivos».

En esa misma toma, el apasionado maestro de literatura continúa y cita al que es considerado el más grande poeta norteamericano, Walth Whitman, para concluir con una clase que deja pensativos y sonrientes a los futuros escritores con el final del poema ¡Oh yo, vida!:

Así, es posible encontrar nuestra vida en las letras de otros, o tal vez, nuestras letras pueden ser una luz en el sendero de alguien. Recordemos: Todos podemos contribuir con un verso.

En qué se desgastan las hojas, de qué escribe el hombre; de todo y de nada. Hay poetas de la soledad, en cambio hay otros que escriben sobre sus tiempos, es su registro poético de un contexto que los abraza, y en ocasiones, que los golpea.

Los poetas no son locos, los poetas sólo intentan dar al prójimo un alivio. Una salvación.

Alguna vez le preguntaron a Ana Blandiana, poeta, ensayista y figura política rumana, si creía que la poesía puede salvar el mundo, y respondió, «Sí, estoy absolutamente convencida de ello. Por muy absurdo e imposible que parezca, creo que nos podemos salvar en la medida en que volvamos a la poesía y al arte. En este caso, el término poesía tiene un sentido genérico y significa una espiritualidad muy alta. […] Es evidente que en este siglo hay cada vez más gente que ha llegado a la convicción de que el consumo no lo es todo, que no es suficiente comprar cada vez más cosas o vestirse con más cosas, que hay que volver a la concepción antigua de que el individuo no es sólo materia sino también espíritu».

Por su parte el escritor argentino Jorge Luis Borges aseguró que

UNA VISIÓN ALTERNA

Cuestionados por la funcionalidad de su trabajo, gran número de poetas han tenido que recurrir a su genio para explicar a ingratos jueces lo que sus letras sirven al mundo.

El poeta costarricense del siglo XX, Isaac Felipe Azofeifa, ha sido uno de ellos y escribió un poema dialogado titulado Maestro de poesía, que dice:

-Pero si está lleno de cosas.

-Sí, pero sigue vacío.

-Maestro, no entiendo este enigma.

-Hijo, toma el lápiz y escribe tu primer poema…

La poesía hay que tomarla sin tantas preguntas, por que al leerla, infinitas serán sus respuestas.

El escritor uruguayo Mario Benedetti, no pudo resumir mejor la funcionalidad de este género y fue contundente al declarar que la poesía era

Lo importante no es cuestionar para qué sirve, lo esencial es el encuentro de dos almas en busca de un alivio: de una que se liberó en el trazo de un camino, y de otra que caminó sobre este, en busca de un sentido.