PEDRO CAIXINHA SEÑALA A LOS CAUSANTES DE SU SALIDA DE CRUZ AZUL

En entrevista para un medio portugués, el técnico Pedro Caixinha habló sobre los responsables de su salida de Cruz Azul y señaló un «asalto al poder» del director deportivo (Ricardo Peláez) y un «regreso al pasado» con la reaparición de Alfredo Álvarez Cuevas y Víctor Garcés en el entorno celeste.

Dijo el timonel a Tribuna Expresso que su partida tuvo que ver “con muchos asuntos políticos”.

“Primero fue un asalto al poder del director deportivo. Nunca aceptó muy bien la forma en que trabajamos y la proximidad que teníamos con la estructura (‘Billy’ Álvarez). Nunca aceptó que lo que se estaba implementando era nuestro propio proyecto».

Agregó que hubo “un segundo punto, que era un regreso al pasado en términos del club, sobre cuestiones políticas. Un cuñado del presidente (Garcés) y un hermano (Alfredo) regresan y, desde el momento en que regresan, toman la decisión de expulsarme. Salgo y el director deportivo termina por irse también”.

Caixinha manifestó que en los tres torneos que dirigió a Cruz Azul, lo más importante para él fue poder tener una relación cercana con el presidente, Guillermo Álvarez Cuevas, quien “nos dio la posibilidad de reestructurar el club”.

A su juicio, durante su etapa en la institución, “de alguna manera logramos que el club fuera respetado. Ganamos dos títulos, una calificación más para una final internacional que nunca hemos jugado. El equipo ganó la Copa y la Supercopa”.

Arrogancia de árbitros mexicanos

Someramente se refirió al arbitraje, cuando se le hizo mención que una vez fue suspendido tres partidos por insultar a la máxima autoridad en el partido. “Tuve muchas pláticas con los silbantes y con otros entrenadores. La cuestión de los árbitros allí tiene que ver con su arrogancia. No se trata del dominio de los clubes, aunque puede existir de alguna manera, siempre hay clubes que tienen más peso que otros, pero no se ve tanto como en Portugal en relación con los grandes”.

El perfil del jugador mexicano

Acerca del jugador mexicanos aseguró que “ya no quiere llegar a la Primera División de México y su ambición es jugar en Europa, inclusive si tiene que renunciar a una parte de su salario. Ya hay muchos jugadores con esta visión. En términos de perfil, es un jugador muy dotado técnicamente; físicamente es mucho más fuerte, mucho más rápido y más dinámico. Tiene una gran intensidad del juego. Lo que extraño es tener un mayor conocimiento del juego en términos tácticos. Entonces, el mexicano vive entre un estado de euforia y un estado de depresión. Es cultural, el ambiente que rodea todo esto. No hay equilibrio”.

Señaló que “los mexicanos apenas dicen las cosas de frente. Y apenas dicen que no; aunque quieren decirlo constantemente, no tienen la franqueza para hacerlo”.