ORDENAN REGRESAR PROGRAMA “PERMANEZCAN EN MÉXICO”

Un juez federal de Texas ordenó a la Casa Blanca que restaure el polémico programa «Permanezcan en México» (MPP, en inglés), que obligaba a los indocumentados que solicitaban asilo en la frontera Sur de Estados Unidos (EU) a esperar en este país a que se tramitaran sus peticiones.

La decisión del juez, da al Gobierno del Presidente estadounidense Joe Biden siete días para apelar el fallo o, de lo contrario, poner de nuevo en marcha el MPP.

Biden suspendió nada más llegar al poder en enero las inscripciones en ese programa, impulsado en 2019 por el Gobierno de su predecesor, Donald Trump (2017-2021), y por el que Estados Unidos envió a más de 60 mil indocumentados que cruzaron la frontera a esperar durante meses en México sus citas ante jueces migratorios.

En febrero, el Gobierno de Biden empezó a permitir la entrada en Estados Unidos de migrantes con casos activos bajo el MPP y en junio, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés) puso fin definitivamente al programa, muy criticado por organizaciones de derechos humanos.

El juez federal Matthew Kacsmaryk, nominado por Trump para su cargo en una corte de Texas, dio la razón la semana pasada a los fiscales generales de Texas y Misuri, que habían demandado al Gobierno de Biden en abril por su decisión de acabar con el programa.

Kacsmaryk opinó que la orden por la que el secretario de Seguridad Nacional de EU, Alejandro Mayorkas, puso fin oficialmente al programa en junio violó la ley federal administrativa y no tuvo en cuenta los «beneficios» del programa, entre los que citó su presunto efecto disuasorio entre potenciales migrantes.

El magistrado consideró que el fin de esa política daña los intereses de Texas y Misuri, porque los migrantes que se liberen en Estados Unidos a la espera de sus citas ante tribunales migratorios pueden recurrir a servicios sanitarios o educativos en el país.

Kacsmaryk ordenó al Gobierno de Biden restaurar el programa al menos hasta que encuentre una forma de «rescindirlo de forma legal», y hasta que el Ejecutivo tenga la capacidad necesaria para detener a todos los solicitantes de asilo que, en ausencia de esa política, pueden entrar en EU.

Si el Gobierno de Biden apela la decisión y el litigio se alarga, es posible que la batalla acabe en el Supremo, que en marzo de 2020 ya dio la razón a Trump y le permitió seguir implementando el MPP, aunque no entró a valorar el fondo ni la constitucionalidad de la política.

En ese caso, la Unión de Libertades Civiles de EU (ACLU, sigla en inglés) presentó una demanda contra la política por considerar que violaba las obligaciones estadounidenses en materia de migración y asilo, al enviar a los migrantes al Norte de México, donde podían ser víctimas de redes de trata o secuestrados para exigir un rescate.

La decisión del juez llega cuando siguen subiendo las llegadas de indocumentados a la frontera Sur de EU: en julio, las autoridades estadounidenses detuvieron en la frontera sur a 212 mil 672 indocumentados, la cifra más alta en 20 años.

En julio, las autoridades estadounidenses detuvieron en la frontera sur a 212 mil 672 indocumentados, la cifra más alta en 20 años.

La migración requiere soluciones coordinadas

El masivo flujo de migrantes hacia Estados Unidos demuestra que el fenómeno “es mundial” y requiere soluciones coordinadas, dijo la directora para Centroamérica, Norteamérica y el Caribe de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Michele Klein-Solomon.

“La migración es un fenómeno mundial, no solo está sucediendo en esta región (centroamericana)”, subrayó Klein-Solomon, quien concluyó este viernes en Tegucigalpa una visita por el Triángulo Norte de Centroamérica, que integran El Salvador, Guatemala y Honduras.

Agregó que en los últimos meses se ha observado un alto flujo de migrantes “no solo de Centroamérica hacia el norte, sino también de otras regiones, como Cuba, Haití, Venezuela, África y Asia.

La alta funcionaria indicó que los migrantes extrarregionales que viajan hacia Norteamérica están “tomando rutas muy peligrosas, poniendo en riesgo sus vidas para poder llegar acá (a Centroamérica), y poder hacer su ruta final hacia el norte”.

Ante el aumento de la migración, la directora regional de la OIM enfatizó que los Estados deben “compartir un análisis e información, pero también deben compartir la responsabilidad, no solo de dar estadísticas y diferentes datos, sino también analizar por qué las personas están poniendo en riesgo sus vidas para salir de estos países”.

Destacó la importancia de que los Estados trabajen “juntos” para abordar las causas que fuerzan a las personas a dejar sus lugares de origen, fortalecer las sociedades y “tratar de disminuir esta migración que los pone en riesgo”.

Retos profundos

Asimismo, expuso que en Centroamérica hay “retos muy profundos” en materia migratoria, muchos de ellos son económicos y sociales, por lo que el flujo migratorio “ha sido continuo”.

Por otra parte, Klein-Solomon recalcó que los países centroamericanos enfrentan “muchos retos” para generar empleo y mejorar la vida, la seguridad y la estabilidad de sus pobladores, quienes son afectados por la pandemia de covid-19, los desastres naturales, la corrupción y la criminalidad.

La OIM quiere que la migración “sea una opción y no una obligación”, y para ello debería haber “desarrollo económico y educativo en los países de origen”, así como en la vida de las familias para que sean productivas en sus hogares, añadió.

Sin embargo, la directora regional de la OIM enfatizó que el desarrollo de los países debe ser “inclusivo”, es decir, incluir a las comunidades indígenas, la población lesbiana, gay, bisexual, transexual e intersexual (LGBTI) y a los retornados.

“Tenemos que asegurarnos que el desarrollo incluya a todas estas poblaciones”, señaló Klein-Solomon, quien dijo que “es esencial” que las personas que deciden migrar tengan “la información correcta y exacta”.

Esperanzas equivocadas

En la región hay una “distorsión de la información” sobre la migración, lo cual crea “muchas esperanzas equivocadas” en los migrantes y los traficantes de personas, conocidos como coyotes, “toman ventaja de todos los sueños de estas personas y ponen en riesgo sus vidas”, afirmó.

“Es importante que las personas que están migrando tengan ese sentido de enraíce en sus comunidades, que se sientan conectadas con sus propias comunidades, tengan un sentido de identidad y sientan que pertenecen a sus comunidades y todo esto lo estamos viendo muy arraigado en la separación familiar”, explicó.

La funcionaria de la OIM expresó su preocupación por la expulsión de migrantes por parte de Estados Unidos hacia el sur de México, en virtud de una norma que ampara la devolución de los extranjeros para evitar la propagación del coronavirus.

“Las expulsiones siempre son una preocupación cuando se hacen de manera desordenada, sin tomar en cuenta a las personas que están siendo expulsadas”, subrayó.

“(La OIM ha) visto expulsiones que se llevan a cabo de noche o se envían personas a lugares donde no hay capacidad o no tienen el perfil para albergarlas, lo que más nos preocupa son estas medidas (de expulsión) sin un orden y sin ninguna capacidad para atender a las personas”, agregó.

La Organización para las Migraciones espera ver “(personas) retornadas que lo estén haciendo de una manera humana, (pero) vemos que desafortunadamente a veces no lo es”, acotó.