MEGHAN MARKLE TENDRÁ QUE DEVOLVER SUS REGALOS DE CUMPLEAÑOS

Según dicta el protocolo, los miembros en activo de la familia real no tienen permitido aceptar regalos. Esta es una norma que obligó en mayo pasado al príncipe Harry y a Meghan Markle a devolver un número de regalos de boda por valor de 7 millones de libras (casi 8 millones de dólares) y que, desde el pasado sábado 4 de agosto, cumpleaños de la duquesa de Sussex, tiene ocupado a su equipo enviando de vuelta muchos de los regalos que fueron enviados a Meghan a su residencia oficial del palacio de Kensington.

Tal y como especifica en su web la casa real: “El principio fundamental que rige la aceptación de regalos por parte de los miembros de la familia real es que no se debe aceptar ningún regalo que lo comprometa con el donante”.

Sin embargo, esta cláusula del protocolo incluye un inciso que detalla una serie de excepciones, mismas que publicaron diarios ingleses así como la revista Vanity Fair.

De este modo, a la duquesa de Sussex (así como la reina Isabel II, sus hijos y nietos), se les permite conservar para su uso personal, lo siguiente:

– Aquellos regalos de empresas que por sus características cueste demasiado dinero devolver.

– Los recibidos durante una visita oficial dentro o fuera del país (se sabe que la princesa Margarita decoró su casa de la isla de Mustique con los regalos recibidos durante sus visitas a una famosa feria de muebles de Londres, mientras que la princesita Charlotte pudo conservar la colección de osos de felpa que le obsequió la familia Trudeau durante la visita de estado de sus padres a Canadá).

– Los regalos recibidos de instituciones públicas cuyo costo no exceda las 150 libras (180 dólares).

– Los regalos de súbditos de la corona tales como flores, comida y otros que tengan un precio inferior a 150 libras.

– Los libros regalados por su autor, siempre que su tema no sea controvertido (por ejemplo el Brexit o algún otro tema político). La reina recibió cada Navidad, desde 1944 hasta 1976, un ejemplar autografiado de la más reciente (entonces) novela de Agatha Christie, tradición que siguió hasta la muerte de la autora.

– El dinero donado en nombre de Meghan a una asociación benéfica, como fue el caso en la boda, que pidieron donaciones al Wildlife Preservation Fund y otras caridades.

Por el contrario, tendrá que devolver:

– Los regalos recibidos de empresas que no sean demasiado costosos de devolver.

– Los regalos de súbditos e instituciones que superen las 150 libras.

– El dinero, salvo que no pueda ser devuelto, en cuyo caso habría de ser donado a una de las asociaciones benéficas de las que Meghan sea patrona.

– Los libros polémicos. Por ejemplo, la presunta biografía que su hermanastra Samantha Grant amenaza desde hace tiempo en publicar.