LA MEZCLA MEXICANA REGISTRA SU MAYOR CAÍDA EN MÁS DE TRES MESES

El petróleo mexicano de exportación registró este martes su mayor retroceso en más de tres meses, al caer su precio 2.63 dólares frente a su nivel previo y fijar su cotización en 71.43 dólares por barril, de acuerdo con información de Pemex.

La mezcla mexicana no había registrado una caída de esta magnitud desde el 17 de julio, cuando perdió 3.47 dólares.

La fuerte caída del crudo mexicano fue influida por las fuertes pérdidas de los principales petróleos internacionales, que llegaron a su cotización más baja en un mes, luego que Arabia Saudita reiteró su plan de elevar la producción de petróleo, explicó Banco Base en una nota de análisis.

En las operaciones del New York Mercantile Exchange (Nymex), el crudo West Texas Intermediate (WTI) registró una caída de 3.01 dólares, al cerrar en 66.16 dólares el barril; mientras que en la plaza ICE, el Brent perdió 3.49 dólares, para finalizar en 76.34 dólares.

El ministro de Energía de la nación árabe, Khalid al-Falih, señaló que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y a sus aliados están en la modalidad de “producir todo lo que se pueda”, para así asegurar a sus clientes que pueden satisfacer la demanda del hidrocarburo.

La institución financiera agregó que la baja del crudo también estuvo relacionada con el incremento en la aversión al riesgo y el fortalecimiento del dólar estadounidense, llevando a los participantes del mercado a reducir su demanda por crudo, puesto que el commodity es considerado como activo riesgoso.

En tanto, el fortalecimiento del dólar estadounidense hizo al hidrocarburo ser menos accesible para inversionistas que tienen otras divisas.

No obstante, a pesar de los comentarios del ministro de Arabia Saudita, los países de la OPEP no tienen la capacidad para incrementar su producción de manera acelerada, ya que casi todos los miembros se encuentran muy cerca de su capacidad máxima.

Banco Base destacó que no obstante existe nerviosismo sobre la demanda por crudo ante las tensiones comerciales, aún no se ha observado una caída en la demanda por el petróleo.