LA CÁRCEL EN MÉXICO, EL OTRO PELIGRO DE ABUSO SEXUAL PARA LOS MENORES

En México, los menores no están exentos del abuso sexual desde la cárcel. De acuerdo con la organización Reinserta, este problema ha vulnerado tanto a aquellos que acuden a visitas, como a los que viven internos junto a sus madres.

Peor aún: desde el Sistema de Justicia Penal en México indicaron que no existe una protección cuando se trata de que el menor vea a un familiar, mismo que pudo haberlo violentado.

En un acercamiento con el Senado de la República, la organización ha logrado el apoyo para que a través de una iniciativa de ley sea visibilizado y se le dé solución al problema.

Iniciativa de ley

Durante el seminario web «¿Abuso sexual infantil en la cárcel? La realidad del Sistema de Justicia Penal en México», la senadora de Acción Nacional Josefina Vázquez Mota destacó que en conjunto con Reinserta han podido conocer que en México han existido casos terribles de abusos y violencia sexual para niños y niñas que van acompañando en las visitas a penales, visitas que son conyugales y familiares.

Por tal motivo, indicó que se ha lanzado la iniciativa que propone reformar la Ley de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes para que los menores no tengan que estar presentes en las visitas a centros penitenciarios cuando se trata de algún agresor sexual.

«La segunda parte de la iniciativa tiene que ver con crear un registro de agresores sexuales, no solo mientras están pugnando sus penas, sino que tenga una duración de diez años, porque así en nuestro país, por muchas razones, pero particularmente porque nos ha costado mucho trabajo reconocer a los niñas y niños como sujetos de derecho2, comentó.

La legisladora dijo, en este sentido, que cuando se contrata a alguien en un club deportivo o en una escuela, lo más común es que nunca se piden antecedentes de si esa persona tuvo que ver algo con niñas y niños, por eso es que consideró que las leyes han estado del lado de los criminales, no de los menores.

«Es muy difícil tener una mujer fuerte cuando de niña no se le reconoció como sujeto de derecho, cuando se violentó, se le lastimó», expuso.

La también presidenta de la Comisión de Derechos de la Niñez y de la Adolescencia del Senado de la República destacó que el país se ha colocado como el segundo a nivel mundial en turismo sexual infantil, ya solo por debajo de Tailandia, además de que también se ha convertido en el principal exportador de pornografía infantil al mundo.

Mercedes Castañeda, cofundadora de Reinserta, añadió que México es el país número uno en abuso sexual infantil; sin embargo, consideró que se está dando prioridad a estrategias de seguridad que no están priorizando a los niños, sus derechos humanos ni su protección.

Externó que darle voz a estos niños tiene que ser una prioridad integral del sistema de salud, del sistema judicial, donde debería haber más psicólogos en vez de una Guardia Nacional.

Centros penitenciarios y riesgos

Saskia Niño de Rivera, fundadora de la Organización Reinserta, indicó que en México hay más de medio millón de niñas y niños que están en contacto con el sistema penitenciario.

Niños y niñas cuyos papás están en prisión, que viven en la cárcel con sus mamás y que están en contacto con espacios que naturalmente son violentos.

Por tal motivo, enfatizó que es urgente que se empiecen a regularizar las visitas y proteger a esos niños, así como a garantizar que una relación con su mamá o con su papá no sea algo que los vulnere o que les genere traumas de por vida, dijo «¿Cómo sabemos si la niña o el niño que está entrando al Centro Penitenciario con la abuelita, con el tío o con quien sea es una víctima de violencia sexual, de violencia física con el agresor que está adentro?», cuestionó la activista.

Añadió que el abuso sexual infantil se tiene que ver desde un aspecto de salud en conjunto con otros más, porque solo la criminalización del agresor no va a servir de mucho.

«Las secuelas de la violencia sexual de por vida en quienes somos sobrevivientes de violencia sexual son terribles, así que es momento de que las empecemos a compartir, es momento de que empecemos a entender que si no nos atrevemos a escuchar y si no nos atrevemos a hacer algo de este tema que es tan doloroso, vamos a seguir desprotegiendo a la infancia de nuestro país», expuso.

Apolonio Armenta, titular del Sistema Penitenciario de Coahuila y representante de la organización ACA en México, quien también participó en el seminario web, mencionó que hay tres importantes problemas en los penales mexicanos para tratar a los menores, como la carencia de infraestructura, la falta de capacitación del personal y de buscar mecanismos legales para regular este tipo de situaciones.

«Los retos son grandes, son muy muy fuertes, y la autoridad penitenciaria no puede sola. No olvidemos a todas las niñas y niños en contacto con el sistema penitenciario que están afuera».

Nicolás Martínez, psiquiatra forense, destacó durante su participación que México ha empezado a tener mejores iniciativas que buscan erradicar la violencia a mujeres y niñas, niños y adolescentes; sin embargo, sigue existiendo gran tolerancia de la sociedad, la cual debe cambiar.

Hizo hincapié en que desde la pandemia de Covid-19, el abuso sexual infantil se ha empezado a denunciar mucho menos.

«Erradicar la cultura de la impunidad también empieza en casa. Generar denuncias y no un secreto a voces en la familia. No ser copartícipes, denunciarlo, hacer algo por los menores, no dejarlo en manos del agresor sexual», consideró el especialista.

La revictimización a menores

Durante el seminario web, también participó Julia Borbolla, presidenta de Antenas por los Niños AC, quien habló sobre la re victimización que sufren niños, niñas y adolescentes sobrevivientes de la violencia sexual en contacto con el sistema penitenciario.

Destacó que es necesario que el ministerio público y los jueces sepan que el pensamiento adulto y el infantil no son iguales, ni en concepto ni en lógica.

Expuso que el hecho de que un niño hable del abuso implica romper con una red familiar y una serie de situaciones, y es ahí donde empieza la primera revictimización.

«No solo fuiste víctima de abuso, sino que además eres el culpable de que ya no veamos a tus tíos, o de que ya no veamos a tus abuelos o que por tu culpa se pelearon las familias», ejemplificó.

El niño o la niña se sienten responsables de las secuelas —destacó la especialista—, pero lo importante es decirle que no, sino que la culpa es solo del abusador.

«Al niño le cuesta mucho asimilar que el problema es de quien abusó de él, y no del niño o la niña», lamentó.

Julia Borbolla dijo que hay mucho dolor cuando por fin un menor habla y usa su voz, pero no sucede nada y no hay justicia, o no hay justicia porque el ministerio público (MP) no lo entiende.

El MP —expuso— realiza preguntas abstractas, y por supuesto hay muchas contradicciones: «Estamos en pañales. Firmamos muchos acuerdos internacionales. Estamos con la OMS, con la Unesco. Me encantan todos esos acuerdos, pero en la práctica nos falta mucho», afirmó Borbolla

Ante este panorama, destacó que se depende de la gran sensibilidad de un fiscal, de la buena voluntad de un procurador, de la política.

Víctimas y victimarios

«Necesitamos que el sistema judicial de verdad se sensibilice, de verdad se dé cuenta que le vamos a ahorrar mucho trabajo contra la delincuencia, que no necesitamos chalecos antibalas ni aumentar la Guardia Nacional para bajar la delincuencia, necesitamos trabajar con los niños que han vivido violencia, porque esos son los delincuentes, los abusadores», destacó la psicóloga clínica Julia Borbolla.

Además, consideró que se necesita que el sistema de justicia reivindique el derecho a los niños y a las niñas, que reconozcan la voz de los menores, una voz que pudo castigar al culpable, y no al niño.

Para evitar el abuso sexual y la violencia en contra de los menores, la especialista y activista Julia Borbolla recomendó a los padres de familia que trabajen en el concepto de dignidad de sus hijos, para que cuando sean jóvenes tengan también un poder de voz, así como hablar de sexualidad.

«Darle a la sexualidad la importancia que tiene, como la tiene la salud, como la tiene el hígado, el cerebro, para que los niños cuando se encuentren en una situación extraña digan ´eso no me checa´», informó.

La psicóloga indicó que la impunidad llega al 99 por ciento en estos casos, aunque con el trabajo desde Antenas por los Niños AC, en conjunto con algunas fiscalías del país, se ha logrado disminuir la impunidad un poco.

Explicó que su participación consiste en colocar al menor que fue víctima dentro de una cabina con un personaje que le habla a través de un monitor, donde se supone que está a solas, pero que el personal sustantivo se encuentra en un cuarto de control.

«Ponemos al niño en un escenario ideal para que no sea revictimizado», añadió. Lo anterior —explicó— permite que el niño o la niña puedan contar las cosas en su lenguaje.

Reinserta

La organización sin fines de lucro trabaja con el sistema penitenciario a fin de romper los círculos de delincuencia para mejorar la seguridad del país.

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