EXPERTOS EXIGEN DEBATE SOBRE DIPLOMACIA CULTURAL

Académicos, promotores y expertos en política cultural enviaron una carta a Alejandra Frausto, próxima secretaria de Cultura federal, donde le solicitaron un espacio para debatir en torno a la cooperación cultural internacional; aspecto que ella no consideró en sus mesas de diálogo, organizadas a principios de octubre, de donde nacerá un diagnóstico con las necesidades puntuales sobre la cultura en México.

En la misiva, enviada a Frausto el pasado viernes, le solicitan un diálogo para hablar sobre la diplomacia cultural, la agenda de cooperación internacional en la materia, la promoción cultural de México en el mundo y plantear cuáles serán “los caballos de Troya” de la cultura mexicana en el exterior.

Así lo detalló a Excélsior César Villanueva, uno de los coordinadores del grupo, que cuenta con una treintena de interesados, quien lamenta que Frausto no haya abordado la dimensión internacional de la cultura; a pesar de ser un tema subutilizado por las autoridades de las secretarías de Cultura y Relaciones Exteriores.

“Hay una falta de coordinación interinstitucional para tomar el proyecto de la cultura como catalizador de desarrollo, de oportunidades de empleo, de opciones para jóvenes, de promoción y de emprendedurismo”, añade.

“Claro que se han hecho cosas, pero creemos que se tiene que utilizar con mucha mayor fuerza y entusiasmo por parte del nuevo gobierno; digamos que esa subutilización nos da la pauta para pedir que este gobierno haga un uso óptimo de la cultura”.

La propuesta de diálogo, que incluiría seis temas, es suscrita por personalidades como Héctor Orestes Aguilar; Alejandro Estívil, cónsul de México en Montreal; Eduardo Cruz, exagregado cultural en Chile y Colombia; el promotor Ignacio Toscano; Ángel Ancona, del Sistema de Teatros CDMX, y Déborah Holtz, directora de Trilce.

El primer punto es qué debe promocionarse al exterior como parte de la cultura mexicana. “La pregunta es si queremos continuar con los enfoques tradicionales, con exposiciones de piezas prehispánicas y muestras de Diego Rivera y Frida Kahlo. ¿O se trazará una línea distinta de promoción?”, plantea el académico de la Universidad Iberoamericana.

Otros temas a plantear son la cooperación internacional, la forma como la cultura plantea una narrativa de la imagen de México en el mundo, así como el impulso y la protección de las industrias de la cultura; es decir, cómo México puede ocupar al sector naranja como llaman al rubro cultural.

El quinto rubro planteará la importancia de las nuevas tecnologías para hacer una promoción global de la cultura mexicana, “creando las sinergias para establecer cerebros neurálgicos digitales y repositorios” que alimenten información sobre México.

Y cerraría con uno de los mayores pendientes en la materia: ¿México debe fomentar o no la creación de institutos de cultura en el exterior?

“La pregunta es si con este gobierno habrá forma de proyectar institutos culturales en el exterior, los cuales podrían funcionar como los caballos de Troya de la cultura mexicana”.

Incluso, adelantó, se propondrá el uso de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara y de los festivales internacionales Cervantino y de Cine de Morelia como puertas de cooperación cultural con el extranjero, no sólo con el uso de inversión gubernamental, sino el apoyo de la industria privada.