EUGENIO CABALLERO: ES UNA PENA QUE ROMA NO PUEDA VERSE DE MANERA MASIVA

Eugenio Caballero sigue cosechando buenos comentarios por su trabajo en la cinta Roma, de Alfonso Cuarón.

El director de arte, ganador del premio Óscar de la Academia estadounidense de cine por la película El Laberinto del Fauno de Guillermo del Toro estuvo este martes en Guadalajara.

La Cineteca FICG UDG contó con la presencia de Eugenio Caballero, Director de Arte de Roma durante las funciones de este martes 4 de diciembre, donde compartió su experiencia en el rodaje del filme más reciente de Alfonso Cuarón.

Además, es una de la personalidades confirmadas para la edición 34 del Festival Internacional de Cine en Guadalajara, a celebrarse del 8 al 15 de marzo de 2019.

¿Cómo fue esta primera experiencia en blanco y negro?

— Roma representa muchas primeras veces. Creo que por eso es una aventura muy divertida, era como un salto al vacío. Fue la primera vez que rodamos en blanco negro, de 30 películas que llevo, nunca me había tocado.

Por otro lado, es la primera vez que hago una película sin leer realmente un guión, porque está basado -básicamente- en las memorias y conversaciones de Alfonso (Cuarón), Fue la primera vez, que la investigación no fue en los libros, internet o redes sino en fotos familiares, es muy loco porque de repente me doy cuenta que una foto publicada, tanto en internet como en los libros, ya tiene un filtro.

No son tan cotidianas como las fotos de familiares que están llenas de tonterías y detalles absurdos, que nos sirvieron para poder ambientar esa casa con ese realismo.

¿Qué opinas sobre este conflicto de la distribución?

— Soy un creador, no me corresponde a mi hablar de esto, pero puedo dar mi punto de vista: creo que está muy bien que se pueda ver en pantallas grandes, se está logrando, y vamos a llegar a miles de pantallas chicas en un par de semanas. Es una pena que no pueda verse de manera masiva en las pantallas de cine, pero son decisiones de los empresarios que de alguna manera se aferran a sus modelos.

¿Ser mexicano ya es una buena tarjeta de presentación en el extranjero?

— Hay expectativas de lo que viene de este país, también de los cineastas, así como del arte contemporáneo o en la literatura. Ahora hay una apertura para entender las historias como las estamos contando.

¿Qué te generan los comentarios que hace la gente sobre Roma?

— De las cosas que mas me sorprenden, es que es una historia muy particular que habla de una familia con mucha especificidad en la clase media, de la Ciudad de México, pero al final la gente de Japón se identifica con ella, los americanos y los europeos la reciben; así como Iberoamérica.

La otra vez leí una critica de un filipino diciendo que era exactamente como era su niñez, una cosa muy loca, porque al final es una cosa muy específica.

Nunca pensé que iba a conectar en ese sentido, creía que iba a conectar mas con la idea de ser una película hecha con mucho detalle o la maestría de Alfonso.

¿Cuál es el corazón de Roma?

— Tiene que ver con esos juegos en la calle, con los conflictos entre los niños y sus padres, con esta cosa que tiene la sociedad mexicana, como las clases sociales, la violencia, olores y las cosas cotidianas.

¿Qué tan complejo fue el diseño de arte?

— La cinta fue compleja de rodar, primero porque se filmó en orden cronológico, eso quiere decir que teníamos que regresar a la casa muchas veces, íbamos a una locación, la vestíamos, y teníamos que regresar, y muy pocas veces se rompió eso porque los actores no sabían bien lo que iba a suceder en la siguiente acción.

Por eso eso se convirtió en un circo de tres pistas o de varias pistas. Tuvimos que construir sets muy grandes, como la calle de Insurgentes, la entrada al cine Las Américas, reconstruimos Baja California y ciudad Neza.

Contar historias y sorprender son dos cosas difíciles de alcanzar

— Una de las cosas que me interesaba mucho y a Alfonso también, era mostrar esas realidades que interactúan en la ciudad mexicana en este caso la Ciudad de México; es decir la modernidad extrema que representaba Insurgentes en ese entonces, y el cine “nice” con el popular, así como esas pinceladas de los mitines políticos, sin que necesariamente estuvieran muy expuestos.

La peculiaridad fue tratar de apelar mucho a esa sutileza.

¿Qué tan aliado eres de Alfonso Cuarón?

— Conversamos mucho, por que eso permite entender lo que pretendía. Yo tenía muy claro que estaba siguiendo sus memorias porque -exactamente- yo no crecí en ese año, pero él era muy específico con sus memorias. Empezamos a ver qué es lo que conectaba y que queríamos tener en la pantalla, como un contexto político y social; así como personajes tristes o alegres.

¿Qué requiere un proyecto para que decidas hacerlo?

— Tengo que conectarme emocionalmente con la historia o guión, en este caso con lo que me contó y cómo me lo contó Alfonso. Yo no me he querido quedar en ningún lado o un género.

Me gané un Óscar en el 2007 por una película de fantasía que era la primera de fantasía que hice, después me ofrecieron todo de fantasía, pero no quise hacerlo y decidí hacer algo sobre un tema de tsunami, o de dos futbolistas, por lo que me inclinó por historias de emoción y verdades.

Estreno en plataforma digital

El 14 de diciembre, la cinta Roma tendrá su estreno en Netflix.

Premios Óscar y Goya

Hay que recordar que la película Roma de Alfonso Cuarón, representará a México en las próximas ediciones de los premios Óscar y de los Goya.

Roma luchará por alzarse como mejor película de habla no inglesa durante la edición 91 de los premios Óscar y como mejor cinta iberoamericana en la 33 edición de los españoles premios Goya.

Exposición en México

Eugenio Caballero realiza la curaduría de la exposición titulada Guillermo del Toro: en casa con monstruos que llegará a Guadalajara el 7 de marzo al MUSA, para luego trasladarse a la Ciudad de México.

“Estamos avanzando en eso. Vamos a trabajar en el MUSA, que es un espacio maravilloso con un equipo integrado por la gente de la Universidad de Guadalajara, el FICG y mi equipo de trabajo, es muy emocionante meterse en el mundo de Guillermo y sus piezas.

“La idea es que estamos haciendo una selección nueva, yo hice una selección de piezas que coinciden con algunas que ya han sido expuesto y otras son nuevas elegidas por mi. El objetivo es ponerlas a dialogar también con cierto arte popular mexicano, y tratar de encontrar esta especie de diálogo clave para entender de dónde viene Guillermo”, dijo Eugenio Caballero.