+488 882 9100 Martes 24 de Enero de 2017

DESINTERÉS CIUDADANO AUMENTA CASOS DE INFLUENZA


Desinterés

CANCÚN, Q. Roo.- El desinterés ciudadano en la prevención de la salud y la poca convocatoria que ha tenido la campaña de vacunación contra la influenza a dos meses de su aplicación, ya tienen sus primeros estragos, de acuerdo con el Boletín Epidemiológico de la semana 52, en la entidad se registraron 150 casos de influenza estacional, 84 más que la misma semana de 2015.

Homero León Pérez, jefe de la Jurisdicción Sanitaria Número 2, comentó que este es el resultado de la falta de cultura de prevención de la comunidad para atender su salud.

“Es una pena que llevemos 20 mil vacunas aplicadas de las 100 mil que se destinaron para la primera campaña y esto es porque la gente no acude a vacunarse y no lleva a sus hijos a la escuela con tal de que no los vacunen y luego vienen las enfermedades y la gente se queja y lo que pasa es que no hay una cultura de prevención a la salud”, agregó.

Las autoridades sanitarias hacen un llamado a toda la población a que acuda a los Centros de Salud a vacunarse, que se cuide, desafortunadamente pese a las campañas las personas hacen caso omiso.

Actualmente la dependencia presenta un recorte de personal de vacunación que no pasará casa por casa, se espera que para la primera campaña de vacunación del año, se espera que este número de vacunas en stock se reduzca en la Semana Nacional de Vacunación.

La influenza puede contagiarse con todas las personas que se encuentre cerca, por ello se recomienda que en el caso de niños no acudan a las escuelas hasta que salgan de la enfermedad, que eviten concurrir en lugares de gran concurrencia como plazas comerciales, cines, escuelas, entre otros.

Hace tres meses en una reunión de vacunología a nivel nacional, la titular de esta área recomendó a los galenos retirar el paternalismo en la gente, pues es responsabilidad también de la sociedad tener la cultura de la prevención en la salud, a cambio los vacunadores reciben el rechazo en las colonias, que los padres nieguen la vacuna para sus hijos y corren al personal de salud de las casas cuando llegan a aplicar la vacuna.