CRUZ AZUL CORRE TREMENDO PELIGRO EN EL DUELO ANTE LOS TIGRES UANL

Cruz Azul tiene un grave problema. El Apertura 2020 está llegando a su fin y con muchas cosas por definir y con dudas alrededor de La Noria. Sobre todo porque los de Siboldi cada vez juegan peor, no sacan resultados y además, tiene a muchos de sus jugadores, en un mal estado de forma. Si a eso le sumamos, el cierre de calendario que tiene en el campeonato, pues el panorama pinta más que complicado.

Además, Cruz Azul llega mermado al duelo antes Tigres, donde corre peligro. Tres bajas por contagios, un equipo que no se encuentra en la cancha y que además, ha perdido la frescura de otros momentos en el banquillo. Con muchos jugadores incómodos con su situación en el equipo, que no ven oportunidades y con un entrenador que se ha casado con 12 o 13 futbolistas para competir toda la temporada.

Acortado sus opciones para modificar cuando hay necesidades, Siboldi al parecer, entiende que por el formato del futbol mexicano, lo ideal es gestionar plantillas cortas, primero, porque es más fácil y segundo, no hay tantos partidos con desgaste físico, por lo que no hay el puro de cambiar. Pero con las bajas, con la Fecha FIFA encima que supone más partidos en las piernas y con la parte de arriba de la tabla apretada en cuanto al puntaje, los celestes llegan ahogados a esta cita contra los Felinos.

Tigres por el contrario, viene a la alza. Los dirigidos por Ricardo Ferretti buscarán su quinta victoria consecutiva, con un Gignac pletórico y con un equipo que se ha convertido en un bloque, ha vuelto a ser más sólido en defensa y tienen pólvora de sobra en ataque para liquidar al que se les ponga enfrente. En definitiva, Cruz Azul tendrá que andarse con cuidado si quiere lograr ganar un encuentro que a priori, luce como una prueba que definirá muchas cosas.

En este momento, el éxito de Cruz Azul se basará en que sus jugadores recuperen el nivel. La pegada, la fiabilidad y evitar a toda costa, cometer errores no forzados como contra el Toluca. No regalar goles, tomar la pelota, dominar en campo contrario y concederle poco a un equipo que tiene mucho para lastimar, tanto en juego en estático como al contraataque ocupando espacios desde 50 metros

Siboldi le dio mucho a este Cruz Azul. Estabilidad, tanto emocional como futbolística, buen futbol, resultados, alegría a una afición adormilada y muy desilusionada con la historia reciente y no tan reciente y utilidad a una serie de jugadores que parecían que estaban más para una pachanga que para un partido de futbol profesional.

Pero eso es pasado. Ahora Cruz Azul es un equipo poco confiable, que comete muchos errores en defensa, que en ataque no tiene la fluidez para generar ocasiones con más constancia y su columna vertebral, ha dejado de funcionar como en semanas anteriores. Tiene que buscar urgentemente una solución, sino, un equipo como Tigres, con gol, buena defensa y talento en abundancia para aburrir, puede dejar los primeros cuatro lugares de la tabla.

Y con ello, despedirse de una fiesta grande, en la que se creían que ya tenían su lugar apartado y en la que todos suponíamos que estarían ahí, como invitados de honor, pero que por méritos propios, van a tener que pasar un filtro más, para que los dejen entrar y evitar así, la misma película de todas las temporadas. Drama, decepción, resignación y un poco de risas, comedia y burlas, para que no se pierda la linda costumbre, nomás digo…

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