CARAVANA SUSPENDE SU SALIDA DE JUCHITÁN HACIA IXTEPEC

En una asamblea celebrada esta noche en Juchitán de Zaragoza, la Caravana Migrante decidió suspender su salida de hoy rumbo a Ixtepec, y permanecer en este municipio del Istmo de Tehuantepec, con el fin de sostener pláticas con los gobiernos de Oaxaca y la Ciudad de México.

El objetivo de las negociaciones es conseguir, lo más pronto posible, “transporte seguro y digno” que pueda trasladar a todos los ciudadanos centroamericanos.

Para llegar hasta Juchitán, la caminata comenzó a las 4 de la mañana, todavía en la oscuridad. Los más jóvenes iban hasta adelante y, rezagadas, las mujeres empujaban las carriolas con sus hijos.

Ya con luz de día, se detuvieron a descansar unos momentos para tomar el segundo aliento y buscar el tan necesario aventón, porque las piernas ya no les responden.

Como quijotes cabalgando contra los molinos de viento, los integrantes de la Caravana Migrante atravesaron la comunidad de La Ventosa, famosa por sus parques eólicos, en su travesía rumbo al norte.

Cientos de biodigestores, que generan electricidad en el Istmo de Tehuantepec, flanquearon como gigantes el paso de los ciudadanos centroamericanos desde Santiago Niltepec.

José Tulio, un migrante hondureño ondeaba orgulloso su bandera blanca de la paz en tierra zapoteca, para dejar en claro que lo único que busca en Estados Unidos es trabajar para enviar dinero a su esposa y dos hijas, que dolorosamente tuvo que dejar en su país.

Aclaró que no lo mueve ninguna causa política ni en Honduras ni en Norteamérica.

El hombre de 29 años dice que a los integrantes de la Caravana Migrante nadie los patrocina y siguen avanzando gracias a la solidaridad del pueblo mexicano.

“Mi partido es el hambre, mi partido es el deseo de salir adelante, mi partido es la necesidad de mejorar la vida de mis hijas”, manifestó.

Contra los violentos que en la frontera entre Guatemala y México han agredido a policías con bombas molotov y piedras, José Tulio opinó que deberían recibir su merecido porque violan la ley y, de paso, afectan los sueños de miles de personas que van en paz buscando el sueño americano.

Antes de subirse a un tráiler que le dio un aventón hasta Juchitán, José Tulio confesó que ahora lleva una nueva misión en esta Caravana Migrante.

“Seguiré adelante y la misión es ir a entregar esta bandera de la paz a Donald Trump”, aseguró.

La tarde de ayer, la caravana, con alrededor de siete mil migrantes centroamericanos, en su mayoría hondureños, encontraron un Juchitán devastado que no tiene parque, ni mercado, ni Palacio Municipal y las calles siguen llenas de escombros y cerros de arena y grava para la reconstrucción de más de 20 mil viviendas y 98 escuelas dañadas por el sismo del 7 de septiembre de 2017.

Sin embargo, el cabildo puso a su disposición la central camionera de segunda clase, inconclusa, ubicada en la colonia La Joya, en la Segunda Sección, a dos kilómetros del centro de la ciudad.

También determinó prohibir la venta de bebidas alcohólicas en esta municipalidad zapoteca del Istmo de Tehuantepec, ayer y hoy.

Las dos unidades médicas equipadas con laboratorio, mesas de exploración, ultrasonido, electrocardiograma y detecciones, en donde se brindarán consultas médicas, que salieron de la Ciudad de México, también se instalaron ayer en la futura terminal.